Unos investigadores descubren una forma de acelerar la fotosíntesis
Al manipular los genes que influyen en la fotosíntesis, los investigadores aumentaron el rendimiento de la soja en un 20 %. Este proceso podría aplicarse a otros cultivos.
Investigadores de universidades de Estados Unidos y el Reino Unido han desarrollado un método para aumentar la eficiencia de la fotosíntesis en la soja.
Tras más de una década de trabajo, científicos de la Universidad de Illinois y la Universidad de Lancaster abordaron lo que anteriormente habían identificado como uno de los aspectos menos eficientes de la fotosíntesis.
«Nuestra investigación muestra una forma eficaz de contribuir a la seguridad alimentaria... Mejorar la fotosíntesis es una gran oportunidad para lograr el aumento necesario en el potencial de rendimiento», afirma
Normalmente, las plantas absorben la energía de la luz solar y la convierten en dióxido de carbono. También utilizan el agua y los minerales absorbidos del suelo para crear azúcares que favorecen el crecimiento.
Sin embargo, bajo una luz solar muy intensa, las plantas liberan el exceso de energía en forma de calor para proteger sus células del daño. Este proceso de pasar del llamado «modo de crecimiento plenamente productivo» al «modo de protección» lleva varios minutos, lo que da lugar a una pérdida natural de eficiencia.
Véase también: El estudio de las reacciones de las plantas ante los factores de estrés ambiental, clave para la agricultura sostenibleAl modificar los genes responsables de esta función protectora de la planta, los investigadores lograron acelerar el proceso, lo que se tradujo en un aumento del 20 % en el rendimiento de las plantas de soja.
«Este aumento del rendimiento es enorme en comparación con las mejoras que obtenemos mediante el fitomejoramiento», declaró a la BBC Stephen Long, un científico agrícola que trabaja en ambas universidades. «Y el proceso que hemos abordado es universal, por lo que el hecho de que funcione en un cultivo alimenticio nos da mucha confianza en que también debería funcionar en el trigo, el maíz y el arroz».
La eficiencia de la fotosíntesis en los olivos también podría mejorarse utilizando un método similar, aunque los cultivos básicos son el principal foco de la investigación.
Long añadió que los cultivos podrían estar creciendo en los campos en un plazo de 10 años, pero las leyes relativas al cultivo de plantas modificadas genéticamente probablemente influirían en la rapidez y el lugar donde se podrían introducir estos cultivos.
Los resultados de este experimento llegan en un momento increíblemente oportuno, ya que crece la preocupación por la escasez mundial de alimentos provocada por la sequía, los conflictos y los problemas en la cadena de suministro.
Un informe reciente de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura reveló que casi el 10 % de la población mundial padecía hambre en 2021. El informe añadía que la situación ha ido empeorando en los últimos años.
Según el Fondo Internacional de Emergencia de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), más de 660 millones de personas se enfrentarán a la malnutrición y la inseguridad alimentaria para 2030.
Los científicos responsables de esta investigación esperan que ayude a los agricultores más pobres del mundo a obtener cosechas más productivas y a reforzar la producción de alimentos en las zonas donde más se necesita.
«El número de personas afectadas por la insuficiencia alimentaria sigue creciendo, y las previsiones muestran claramente que es necesario un cambio en el nivel del suministro de alimentos para cambiar la trayectoria», afirmó Amanda De Souza, autora principal del estudio.
«Nuestra investigación muestra una forma eficaz de contribuir a la seguridad alimentaria de las personas que más lo necesitan, evitando al mismo tiempo que se destinen más tierras a la producción», concluyó. «Mejorar la fotosíntesis es una gran oportunidad para lograr el aumento necesario en el potencial de rendimiento».