Una cosecha excepcional en Túnez
Las condiciones meteorológicas ideales han contribuido a que los olivos tunecinos estén listos para una cosecha récord, justo a tiempo para aprovechar el déficit europeo.

Nadie, ni siquiera los más mayores, recuerda haber visto árboles tan cargados de aceitunas.
Mientras que la producción mundial de aceite de oliva está atravesando un mal año, la cosecha en Túnez se perfila como una de las mejores de la historia. Las condiciones climáticas perfectas para la productividad han ayudado a que los olivos estén listos para una temporada récord.
Véase también: Cobertura completa de la cosecha de
2014
Túnez, que ya es el mayor productor entre los países árabes, aspira este año a convertirse en el tercer mayor productor de aceite de oliva del mundo. Se espera que la producción de este año se sitúe entre 265 000 y 285 000 toneladas —más del doble de la producción del año pasado—, según el Ministerio de Agricultura.
Y aunque supone un gran avance para el sector del aceite de oliva tunecino, la cosecha récord plantea algunos problemas.
El elevado coste de la mano de obra, la falta de trabajadores cualificados y el peligro de robos son amenazas reales para los productores. No obstante, los exportadores tunecinos buscarán prosperar en Europa, aprovechando las malas cosechas en un bastión del aceite de oliva que no podrá satisfacer su propia demanda interna.
Los expertos y las autoridades locales han adoptado medidas especiales para las operaciones de cosecha, que serán más intensas de lo habitual. Los agricultores de Sfax comenzaron la cosecha el lunes 9 de noviembre, y a los productores de otras regiones se les permitió empezar antes debido a una granizada.
También se barajaban nuevas iniciativas para comercializar el aceite de oliva tunecino con el fin de satisfacer la elevada demanda del mercado internacional.