El Brexit provoca una fuerte caída en las importaciones británicas de productos alimenticios italianos

A los responsables del sector agrícola italiano les preocupa que el aumento de los obstáculos burocráticos pueda provocar también un repunte del fraude alimentario.

Las existencias de aceite de oliva italiano en el Reino Unido están disminuyendo.

En los primeros cinco meses de 2021, las importaciones de aceite de oliva virgen extra italiano cayeron un 13 %. Los envíos de otros ingredientes básicos de la dieta mediterránea también han disminuido. Las importaciones de pasta se redujeron un 28 %, y los envíos de salsa de tomate cayeron un 16 %.

El Reino Unido podría convertirse en el caballo de Troya de los alimentos falsos «Made in Italy», un mercado valorado en 100 000 millones de euros al año.– Coldiretti, 

Los quesos y vinos italianos también están perdiendo cuota de mercado en el Reino Unido.

La asociación de agricultores italianos, Coldiretti, atribuyó toda la culpa de esto directamente al Brexit. Advirtieron de que los largos trámites administrativos, los controles fronterizos desmesurados y la burocracia excesiva están poniendo en riesgo operaciones de envío por valor de hasta 3.400 millones de euros al año.

Véase también: Noticias sobre el comercio del aceite de oliva

Los datos de Coldiretti sobre las exportaciones de aceite de oliva italiano al Reino Unido coinciden con los comunicados por España. En los primeros meses de 2021, las exportaciones españolas de aceite de oliva al Reino Unido cayeron un 35 %, y las autoridades españolas también señalaron el aumento de los obstáculos burocráticos como una de las razones de esta ralentización.

Si esta tendencia negativa continúa, los exportadores italianos se verán significativamente afectados, ya que el Reino Unido es su cuarto mercado, en términos de volumen, por detrás de Alemania, Francia y Estados Unidos.

Según un estudio reciente citado por Federvini, la asociación de productores de vino italianos, el 95 % de los consumidores británicos compra productos italianos en los supermercados en la era posterior al Brexit.

Además, al 66 % de los compradores británicos les gusta adquirir productos alimenticios italianos y los consideran entre los tres mejores del mundo en términos de calidad. Esta cifra asciende al 70 % si se tienen en cuenta los compradores menores de 55 años.

Dadas las actuales dificultades para las importaciones italianas, Coldiretti señaló que el tradicional aprecio por los productos italianos en el Reino Unido podría impulsar el próspero mercado de productos falsificados que se envasan para parecerse a los de fabricación italiana o se comercializan con nombres que se asemejan a los de auténticas especialidades alimentarias italianas.

Coldiretti afirmó que se trata de un riesgo real, ya que en el Reino Unido se han detectado anteriormente casos de productos falsificados con Denominación de Origen Protegida o Indicación Geográfica Protegida, que van desde el vino Prosecco hasta el queso Parmigiano Reggiano.

«El Reino Unido podría convertirse en el caballo de Troya de los alimentos falsos “Made in Italy”, un mercado valorado en 100 000 millones de euros al año cuyos principales operadores se encuentran en Estados Unidos, que podría convertirse en un socio comercial privilegiado para el Reino Unido», añadió Coldiretti.

«Los británicos deben tener cuidado con el aceite de oliva y el parmesano de marca italiana con la bandera italiana en la etiqueta, que en realidad proviene de Estados Unidos», declaró Lorenzo Bazzana, de Coldiretti, al diario The Times de Londres. «Antes del Brexit, podíamos pedir al Reino Unido que tomara medidas contra los alimentos italianos falsificados, pero ahora que está fuera de la UE, no podemos. De ahí nuestro temor a que la situación pueda empeorar allí».

«Ya lo hemos visto ocurrir en Rusia, donde, en cuanto las sanciones impidieron la llegada de alimentos italianos, apareció en las tiendas el parmesano ruso, con la bandera italiana incluida», añadió.

La reducción del volumen de importaciones de alimentos también es significativa para los consumidores británicos. Según el British Retail Consortium, el 30 % de todos los alimentos que se consumen en el Reino Unido proceden del extranjero. La mayor parte de esas importaciones son frutas y verduras frescas, la mayoría de las cuales proceden de Europa.