Según los investigadores, los consumidores españoles no valoran el aceite de oliva virgen extra ecológico
La sólida posición que ocupa el aceite de oliva virgen extra convencional en España deja poco margen para su versión ecológica.
Investigadores de la Universidad de Jaén realizaron una encuesta entre los consumidores españoles con el fin de explicar los bajos niveles de consumo de aceite de oliva virgen extra ecológico en el país. Analizaron los factores que influyen en las decisiones de los consumidores y sugirieron que las barreras existentes en el mercado no bastan por sí solas para justificar esta situación, sino que el bajo consumo también tiene que ver con la valoración que los consumidores hacen del producto.
Concluimos que este grupo de consumidores simplemente no valora lo suficiente el atributo «ecológico» y, por lo tanto, no tiene ningún deseo ni interés por el AOVE ecológico.
En un país que es líder mundial en superficie dedicada al cultivo ecológico del olivo, resulta especialmente llamativo que los consumidores gasten apenas un 0,007 % de su presupuesto anual en alimentación (lo que se traduce en una media de 0,16 dólares) en aceite de oliva virgen extra ecológico, señalaron los investigadores. Además, la mayor parte del AOVE producido localmente se exporta a mercados extranjeros.
Para obtener algunas respuestas, los investigadores examinaron primero las barreras de mercado conocidas que impiden a los consumidores comprar AOVE ecológico —la diferencia de precio, la falta de conocimiento sobre los alimentos ecológicos y el deficiente sistema de distribución— y, a continuación, realizaron una encuesta repartiendo cuestionarios para recopilar datos.
La diferencia de precio entre los productos convencionales y los ecológicos parece ser el mayor obstáculo de todos, no solo en España, sino también en muchos otros países. La falta de conocimiento impide a los consumidores distinguir las características especiales de los alimentos ecológicos, mientras que una distribución deficiente hace que los productos alimenticios ecológicos no estén ampliamente disponibles ni sean fáciles de encontrar.
La investigación señaló que las barreras de mercado no eran las únicas culpables del bajo consumo. Para llegar al fondo del problema, se llevó a cabo una encuesta en seis ciudades diferentes de España con el fin de lograr una dispersión geográfica.
Manuela Vega Zamora, una de las investigadoras, habló con Olive Oil Times sobre su trabajo.

Manuela Vega Zamora
«Se realizó una encuesta a 800 compradores urbanos de aceite de oliva mayores de 25 años y residentes en España. Los datos se recopilaron mediante un cuestionario estructurado. Se evaluaron las dificultades o problemas a los que se enfrentan los consumidores a la hora de comprar aceite de oliva ecológico. En primer lugar, medimos las dificultades percibidas y, a continuación, evaluamos si estas dificultades afectan realmente al comportamiento de compra».
Se recopilaron y evaluaron un total de 793 cuestionarios válidos. Se constató que solo el 16 % de los consumidores urbanos consume AOVE ecológico (con frecuencia u ocasionalmente), mientras que el 84 % se identificó como no consumidor. La edad, el género y el nivel educativo de los entrevistados resultaron no ser significativos.
El análisis de los datos mostró que tanto los consumidores como los no consumidores tenían una percepción clara de las barreras de mercado. Sin embargo, las respuestas de los no consumidores no señalaban claramente las barreras de mercado por sí solas como la razón para no comprar. «Los resultados muestran que un grupo de consumidores no compra el producto, percibe dificultades o factores limitantes y, sin embargo, no da ninguna indicación clara de que estas dificultades determinen directamente la decisión de no comprar», afirmó Zamora.
Tras reevaluar los datos de la encuesta y centrarse en respuestas específicas de los cuestionarios, los investigadores llegaron a una conclusión notable: la verdadera razón del boicot de los no consumidores es que simplemente piensan que el aceite de oliva virgen extra convencional es lo suficientemente bueno para ellos y creen que el atributo «ecológico» no supone ninguna diferencia. En otras palabras, el problema es el producto en sí mismo, al que el término «ecológico» no aporta ningún valor añadido.
«Concluimos que este grupo de consumidores simplemente no valora lo suficiente el atributo "ecológico" y, por lo tanto, no tiene ningún deseo ni interés en el AOVE ecológico», explicó Zamora. «Nos sorprendió mucho dada la importancia de los alimentos ecológicos. No obstante, somos conscientes de que el aceite de oliva convencional es muy apreciado por los consumidores españoles y contamos con otros artículos que muestran que la alta valoración del aceite de oliva convencional es una barrera para el consumo de aceite de oliva ecológico».
Los investigadores argumentaron que la escasa apreciación del AOVE ecológico es más difícil de abordar que las barreras de mercado existentes, ya que está asociada a valores personales y al conocimiento del producto.
Además, no se prevé un cambio en el comportamiento de los consumidores en un futuro próximo, tal y como señaló Zamora: «No esperamos un cambio a corto plazo. Creemos que este cambio se producirá a largo plazo, siempre y cuando se desarrollen campañas de comunicación para dar a conocer mejor los alimentos ecológicos y que los consumidores sepan exactamente qué significa ser ecológico, así como campañas de concienciación medioambiental. Es importante que los consumidores sean conscientes de cómo el consumo ecológico contribuye a la preservación del medio ambiente. Los consumidores pueden preservar el medio ambiente no solo mediante el reciclaje, sino también con lo que comen».
Por otro lado, el hecho de que la mayor parte del AOVE ecológico español se exporte no supone realmente un problema para los productores españoles, nos explicó Zamora. «Desde una perspectiva económica, los productores no sufren pérdidas. En los mercados extranjeros es un producto mucho más valorado que en España, por lo que los consumidores están dispuestos a pagar un precio mucho más alto. Es un producto saludable y, además, ecológico».
El informe sostiene que los organismos de la administración pública y los agentes del sector del aceite de oliva desean aumentar el consumo de alimentos ecológicos en España, y el AOVE ecológico es una prioridad debido a la importancia del cultivo ecológico del olivo en las zonas rurales del país.
Los resultados de la encuesta podrían utilizarse en el diseño de diferentes estrategias para impulsar la demanda de AOVE ecológico, centrándose en reducir las barreras de mercado para sus consumidores actuales y en cambiar la conciencia social y medioambiental de los no consumidores.
- Falsas barreras en la compra de alimentos ecológicos. El caso del aceite de oliva virgen extra en España
- Gasto en alimentación per cápita