Los precios del aceite de oliva en Europa subieron un 19,8 % en 2015

Un estudio revela que la subida de los precios del aceite de oliva en Europa Occidental ha supuesto un coste de 231 millones de euros para los consumidores

En toda Europa Occidental, los consumidores han pagado, de media, un 19,8 % más por el aceite de oliva durante los primeros 11 meses de 2015, según un estudio reciente sobre las ventas de bienes de consumo realizado por la consultora IRI. Se calcula que esta subida de precios ha supuesto un gasto adicional de 231 millones de euros para los consumidores.

Es probable que este aumento de los precios en los supermercados sea consecuencia de un par de años difíciles para la producción en el sector europeo del aceite de oliva. Según el Consejo Oleícola Internacional, la campaña 2014/2015 en Europa se caracterizó por una baja producción generalizada, que cayó de 2 482,6 toneladas métricas en 2013/2014 a 1 433,5 toneladas métricas en 2014/2015.

La actual temporada 2015/2016 tampoco ha proporcionado la recuperación necesaria. Entre la enfermedad bacteriana en Italia, que ha afectado a alrededor de un millón de árboles, y unas condiciones meteorológicas poco favorables en España, la producción europea ha sido simplemente normal.

Tomemos como ejemplo a España, el mayor productor mundial de aceite de oliva, que se esperaba que produjera 1,2 millones de toneladas métricas durante la temporada 2015/2016, según una previsión oficial del Gobierno. Habiendo completado ya la mayor parte de la cosecha (debido a las temperaturas más cálidas y a la falta de lluvia), la producción española solo ha alcanzado los 867 700 millones de toneladas métricas. Mientras tanto, persisten las dudas sobre el potencial de la próxima cosecha.

Los precios en origen en España han reflejado esta incertidumbre. Durante 2015, alcanzaron más de 4 € el kilo en agosto, bajando gradualmente a lo largo de la cosecha (por debajo de los 3 €) para volver a subir en diciembre y en el nuevo año, y no han dejado de hacerlo desde entonces. Actualmente, el precio en origen se sitúa en torno a los 3,50 euros por kilo.

IRI afirmó que los aumentos de los precios al por menor han sido más notables en España, Italia y Grecia, países en los que el aceite de oliva es uno de los productos alimenticios más comprados, dada su presencia dominante en la gastronomía local.

Las subidas de precios han afectado a las ventas. Según IRI, el descenso de las ventas en 2015 ha sido más pronunciado en Grecia y España, que registraron caídas del 18 % y el 16,2 %, respectivamente, en comparación con 2014.

Anne Lefranc, directora de marketing para Europa de IRI, explica: «El aceite de oliva, que es un producto básico para los países del sur de Europa, parece haberse convertido en un artículo “premium”, al menos para los países con mayor consumo».

Su recomendación para los minoristas y fabricantes de cara al futuro: «[Ellos] deben revisar su estrategia de precios, promoción y surtido para tener claro qué impacto tendrán las subidas de precios en las ventas totales de la categoría y de la cesta de la compra».