La Fiscalía española solicita nueve años de cárcel para tres personas acusadas de fraude con aceite de oliva
La Fiscalía española solicita nueve años de cárcel y multas de 8.760 euros (12.000 dólares) para cada uno de los tres empresarios andaluces acusados de fraude en el sector del aceite de oliva y de publicidad engañosa.

La Fiscalía española solicita nueve años de cárcel y multas de 8.760 euros (12.000 dólares) para cada uno de los tres empresarios andaluces acusados de fraude en el aceite de oliva y publicidad engañosa.
Afirman que el trío vendió como aceite de oliva virgen extra mezclas compuestas por un 70-80 % de aceite de girasol y solo un 20-30 % de aceite de oliva, junto con una pizca de E141 —un aditivo alimentario cuyo uso no está autorizado en aceites de cocina— para realzar el color.
Según el periódico español ABC, la fiscalía sostiene que, desde sus negocios en Lucena, Baena y Espejo —todos ellos en la provincia de Córdoba—, estos hombres vendieron cientos de miles de litros de aceite adulterado entre principios de 2005 y mediados de 2006.
Etiquetados como aceite de oliva virgen extra, y con el precio correspondiente, los envases metálicos y de plástico de 5 litros de este aceite se vendieron en Andalucía, Valencia y Cataluña a mayoristas de alimentación, restaurantes y consumidores particulares que desconocían la realidad, incluso a través de Internet, según se ha sabido esta semana en un tribunal provincial de Córdoba.
El trío, identificado únicamente por sus iniciales —JMA, FAM y JJC—, fue imputado en el marco de la «Operación Colesterol». Se trata de una investigación nacional llevada a cabo en España en 2006, que se puso en marcha a raíz de denuncias por presunta adulteración de aceite de oliva, las cuales fueron corroboradas por los análisis realizados por las autoridades regionales.
La fiscalía sostiene que, aunque no se ha identificado a todos los que compraron el aceite adulterado, el trío debería, como mínimo, indemnizar a los mayoristas de los que se sabe que lo adquirieron, y que a los tres acusados se les debería inhabilitar para la venta de aceites de cocina.