Se busca un sello de calidad para proteger la imagen del aceite de oliva español

Los defensores de la propuesta afirman que el sello de calidad propuesto ayudará a proteger el aceite de oliva español de las «campañas de desprestigio» de los nuevos países productores.

Elena Víboras, Minister of Agriculture, Fisheries and Rural Development, with Spain’s Minister of Agriculture, Food and Environment, Miguel Arias CañeteElena Víboras, consejera de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, junto al ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente de España, Miguel Arias Cañete

Un nuevo sello de calidad propuesto ayudará a proteger el aceite de oliva español de las «campañas de desprestigio» de los nuevos países productores, según uno de sus principales impulsores, la Junta de Andalucía.

Elena Víboras, consejera de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural de Andalucía, afirmó que se acordó comenzar a trabajar en el sello durante una reunión a la que asistió el martes en Madrid con el ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente de España, Miguel Arias Cañete.

En un comunicado de prensa emitido tras la reunión, señaló que reforzaría la imagen del aceite de oliva español y andaluz en los mercados internacionales, facilitando las exportaciones.

«Somos los principales productores del mundo y necesitamos una marca distintiva que certifique la calidad de los productos destinados a la exportación», señaló.

Consideró la medida «esencial» en medio de lo que se consideran campañas de desprestigio en nuevos países productores mediante la publicación de informes que cuestionan la calidad del aceite de oliva español con afirmaciones alejadas de la realidad.

La verdad es que el sector del aceite de oliva en Andalucía ha realizado «un gran esfuerzo para mejorar el cultivo, la extracción, el envasado y el almacenamiento de los aceites de oliva vírgenes», señaló Víboras.

Afirmó que su ministerio colaboraría con las organizaciones pertinentes para garantizar que el sello de calidad previsto contara con el mayor consenso posible y lograra el objetivo de garantizar la excelencia del aceite de oliva que lo ostentara.

Víboras no nombró a los países a los que se refería como autores de campañas de desprestigio, ni indicó qué informes habían cuestionado la calidad del aceite de oliva español.

Uno de los informes más recientes de un productor del Nuevo Mundo fue el publicado el mes pasado por la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos (USITC) sobre la competencia en el comercio mundial del aceite de oliva.

Entre las principales conclusiones del informe de la USITC se encuentran que las normas internacionales actuales permiten que una amplia gama de aceites de oliva se comercialicen como «virgen extra», que dichas normas no se aplican en la mayoría de los casos y que esto da lugar a productos adulterados y mal etiquetados que debilitan la competitividad del aceite de oliva producido en Estados Unidos en el mercado estadounidense.

España es el mayor productor mundial de aceite de oliva y el de menor coste, y la gran mayoría —el 60 %— de sus olivares se encuentra en Andalucía.