Prohibidas las botellas de aceite rellenables en bares y restaurantes españoles
El Gobierno español está preparando un real decreto para prohibir los envases de aceite de oliva rellenables en restaurantes y bares.
El Gobierno español está preparando un real decreto que obligará a los restaurantes y bares del país a sustituir los envases de aceite rellenables por sobres o botellas de aceite de un solo uso claramente etiquetados.
El anuncio, realizado por el ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, causó sorpresa después de que la Unión Europea decidiera en mayo dar marcha atrás en la propuesta de prohibir los envases rellenables en toda Europa. Sin embargo, Cañete subrayó que, dada la importancia histórica, cultural y económica del aceite de oliva para España, la medida era esencial para mantener la estricta política de promoción e información del sector, así como para preservar la «Marca España».
Se espera que la medida evite el rellenado de envases con aceite a granel de menor calidad sin el conocimiento de los clientes y consumidores, previniendo así el fraude de calidad que se ha vuelto habitual en la industria del aceite de oliva.
Aparte de las preocupaciones en torno a la desinformación de los consumidores, las cooperativas agroalimentarias de España también han señalado que el rellenado de envases de aceite presenta otras desventajas, afirmando que dicha práctica puede alterar las propiedades organolépticas del aceite, lo que da lugar a cambios indeseables en el sabor, el olor y el color. Señalaron que, dada la estricta legislación existente en el país en materia de envasado y etiquetado del aceite de oliva, no se deberían rebajar los estándares en la etapa final de entrega a los consumidores. La Organización Nacional de Consumidores también ha respaldado la moción, afirmando que ayudaría a prevenir el fraude.
Sin embargo, otras organizaciones no están tan satisfechas con la nueva medida, y la Federación Española de Hostelería ha señalado el «enorme impacto económico» que supondría para los propietarios de restaurantes y hoteleros. En un clima económico desfavorable, el coste de los nuevos envases desechables, que es mucho mayor que el de rellenar botellas, podría suponer una presión financiera adicional para las empresas.
Las bolsitas o botellas no reutilizables deberán llevar una etiqueta con información sobre el origen, la fecha de fabricación, la fecha de caducidad y el grado de calidad, con el fin de proporcionar a los consumidores toda la información disponible sobre el producto y, según los defensores del decreto, mejorar su conocimiento y apreciación de una parte importante de la cultura española.
Fuentes:
