La producción de aceite de oliva en Jaén no alcanza las previsiones

Dado que Andalucía se encuentra un 40 % por debajo de la producción estimada, ASAJA-Jaén pone en duda que se alcancen las previsiones del Gobierno

Tras la escasa cosecha de aceite de oliva del año pasado, España se preparaba para registrar cifras considerablemente mejores este año, y las previsiones oficiales del Gobierno andaluz así lo confirmaban. Sin embargo, tras conocerse las cifras provisionales de diciembre, ASAJA-Jaén (Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores de Jaén) ha señalado que es casi seguro que no se alcanzarán las estimaciones.

El gobierno había pronosticado que la región andaluza en su conjunto produciría 1,03 millones de toneladas métricas de aceite de oliva, un aumento considerable respecto a la producción regional total del año pasado, que fue de aproximadamente 675 000 toneladas métricas. Sin embargo, hasta ahora, Andalucía solo ha producido 664 000 toneladas métricas, apenas el 64 % del total previsto.

Jaén, epicentro regional, nacional y mundial de la producción de aceite de oliva, se encuentra aún más rezagada. La provincia ha producido unas 295 000 toneladas métricas, lo que significa que actualmente se queda un 40 % por debajo del total estimado de 485 000 toneladas métricas.

No todo son malas noticias, sin embargo, ya que el resto de la producción del país va por buen camino. La producción provisional hasta la fecha para España (excluyendo Andalucía) se sitúa en 195 000 toneladas métricas, lo que ya cumple con la previsión estimada.

Pero dado que Andalucía es responsable de proporcionar la mayor parte del aceite de oliva del país, la producción del resto de España no tendrá el impacto necesario en la producción final. De hecho, desde octubre, todo el país ha producido 859 000 toneladas métricas; mientras tanto, la previsión nacional total se fijó en 1,2 millones, una cifra probablemente inalcanzable, sobre todo porque la cosecha comenzó antes de lo habitual.

Luis Carlos Valero, gerente y portavoz de ASAJA-Jaén, ofrece una perspectiva ambigua. «Nos encontramos ante una cosecha que será muy ajustada en cuanto a la disponibilidad de aceite... y, a pesar de las últimas lluvias, los olivares tienen déficit de agua, lo que con toda probabilidad afectará a la cosecha del año que viene». Aun así, afirma que «las cifras muestran que el mercado está estable en cuanto a ventas y precios, y debería seguir así».