Los españoles consumen más mantequilla y menos aceite de oliva

El consumo de mantequilla está aumentando en España, ya que la gente se está ajustando el cinturón y desayuna en casa, en lugar de en las cafeterías. Por su parte, las ventas de aceites vegetales, sobre todo de oliva y de girasol, han bajado.

España está experimentando un curioso aumento en el consumo de mantequilla y un ligero descenso en el uso del aceite de oliva, tendencias que algunos atribuyen a las medidas de austeridad derivadas de la crisis económica.

Mientras que las ventas de mantequilla en septiembre aumentaron un 19,3 % con respecto a agosto, las de aceites de cocina descendieron.

Gerard Costa, profesor de marketing de la escuela de negocios ESADE, afirma que esto se debe a que los españoles desayunan en casa con más frecuencia, en lugar de hacerlo en cafeterías, y compran más mantequilla para untar en sus tostadas.

«Las familias españolas están ahorrando dinero… gastando menos en ocio y en restaurantes, lo que es una de las razones por las que el consumo de mantequilla se ha disparado. Desayunan en casa y, por lo tanto, compran más cereales y mantequilla», declaró a la emisora de radio Onda Cero.

Es posible que también influya el hecho de que el precio medio de la mantequilla en Europa Occidental haya bajado un 6 % interanual, siguiendo una tendencia global a la baja.

Sin embargo, el volumen total de ventas de mantequilla sigue siendo reducido: en octubre se consumieron solo 1,1 millones de kilos en los hogares españoles, frente a 3,1 millones de kilos de margarina y 37 millones de kilos de aceite de oliva. Eso supone unos 20 g de mantequilla, 70 g de margarina y 810 g de aceite de oliva al mes por cada uno de los 47 millones de habitantes de España.

No obstante, sigue siendo una estadística llamativa que, en los cinco años anteriores a 2009, el consumo de mantequilla aumentara un 51,3 %, siendo el único producto lácteo que registró un crecimiento en España, aparte del queso.

Baja el consumo de aceite de oliva en hogares y restaurantes

Por otra parte, según una encuesta sobre alimentación y bebidas en los hogares recientemente publicada por el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM), el consumo de aceite de oliva descendió un 2,4 % y el de aceite de girasol un 5 % interanual en los doce meses hasta finales de octubre. El gasto total en alimentación se redujo un 1,8 %.

Este año, el consumo per cápita de aceite de oliva en los hogares es de 9,5 litros y el de aceite de girasol de 3,3 litros, frente a los 9,8 y 3,5 litros, respectivamente, de 2010. Y el gasto per cápita en aceite de oliva durante el mes de octubre de este año fue de 1,94 €, frente a los 2,03 € de octubre de 2010. En el caso de otros aceites de cocina, bajó de 0,32 a 0,25 euros, mientras que en el de la margarina se mantuvo en 0,25 euros y en el de la mantequilla subió de 0,13 a 0,15 euros.

En cuanto al sector hostelero, el consumo del primer trimestre de 2011 descendió un 6,3 % en el caso del aceite de oliva, pero aumentó un 5,7 % en el del aceite de girasol en comparación con 2010.

El consumo total de aceite de oliva en los hogares durante el mes de octubre fue de 37,17 millones de litros, frente a los 37,59 millones de octubre de 2010. En el caso del aceite de girasol, el consumo fue de 13,00 millones de litros, frente a los 13,05 millones de litros.

Las exportaciones de aceite de oliva son cada vez más importantes para España, que ya envía el 60 % de su producción al extranjero. La buena noticia para sus productores —que sufren una prolongada crisis de precios— es que el Consejo Oleícola Internacional prevé que el consumo mundial aumente un 3,2 % en 2011/12. Eso es suficiente para absorber la producción mundial prevista de casi 3,08 millones de toneladas, de las cuales se espera que España produzca alrededor del 45 %.