La cadena de supermercados española Alcampo, acusada de fraude con el aceite de oliva
La cadena de supermercados será sancionada por vender aceite de oliva adulterado bajo su marca Auchan y por «incumplimiento de las obligaciones más básicas de diligencia debida».
La campaña contra el fraude en el sector del aceite de oliva está cobrando impulso, y esta semana se ha señalado a una importante cadena minorista española por etiquetar su aceite de oliva de marca propia como «virgen extra», cuando en realidad contiene una mezcla de aceite refinado y aceite de oliva virgen.
La cadena de supermercados Alcampo será sancionada tras haber sido denunciada por la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) por ofrecer información engañosa a los consumidores al etiquetar como «virgen extra» las botellas de tres y cinco litros de su marca Auchan.
La Administración andaluza ya ha retirado 2.241 botellas de cinco litros y 88 de tres litros de las tiendas Alcampo de Linares, en Jaén, lo que supone un total de 11.464 litros de aceite.
Según Europa Press, la investigación sobre el gigante de la distribución comenzó en febrero, cuando la COAG presentó una denuncia ante el Servicio de Consumo de la Delegación de la Junta de Andalucía en Jaén, lo que motivó el envío de muestras a los Laboratorios Agroalimentarios de Córdoba y Atarfe, en Granada.
Servicios al Consumidor consideró a Alcampo responsable de dos infracciones: una por comercializar y distribuir productos sin cumplir con las obligaciones de información, y otra por engaño en el peso, la medida o la calidad de los productos ofrecidos.
La primera de estas infracciones, que inicialmente se calificó de leve, ha pasado a ser grave «por la falta de los deberes más fundamentales de diligencia debida y por su impacto en el mercado», según consta en el expediente.
Cada infracción podría ser sancionada con una multa de entre 5.001 y 30.000 euros (6.725-40.345 dólares estadounidenses).
El esfuerzo concertado de los organismos de control españoles es una buena noticia para los productores de auténtico aceite de oliva virgen extra y para quienes abogan por el cumplimiento de las normas mundiales sobre el aceite de oliva.
La mirada puesta en Australia
La industria mundial del aceite de oliva ya está pendiente de cómo Australia se dispone a someter a consulta pública una nueva norma sobre el aceite de oliva en un intento por mantener fuera de las estanterías los aceites de oliva mal etiquetados.
Standards Australia, la Asociación Australiana del Aceite de Oliva, minoristas, asociaciones de consumidores, organismos gubernamentales y productores están colaborando actualmente en el desarrollo de la Norma Australiana, después de que un par de estudios recientes revelaran que hasta la mitad de los aceites de oliva virgen extra importados presentaban un etiquetado inexacto y no cumplían con las normas internacionales[1].
Si se introduce la norma australiana, podría poner fin al libre reinado que han tenido las empresas extranjeras en el mercado australiano y podría reducir potencialmente las importaciones totales procedentes de los productores del Viejo Mundo.
También podría hacer que otros grandes países importadores de aceite de oliva sigan su ejemplo, como Estados Unidos, que recientemente publicó sus Normas para las Categorías de Aceite de Oliva y Aceite de Orujo de Oliva. Actualmente, las normas siguen líneas muy similares a las del Consejo Oleícola Internacional (COI).
El COI, aunque define la norma, no se encarga de su aplicación ni tiene la facultad de obligar a un país a imponerla. Corresponde al gobierno de cada país decidir si desea actuar o no.
La Dirección General de Consumo de España ha informado a Alcampo de la sanción propuesta, teniendo en cuenta la cooperación de la empresa, pero afirma que aún no es definitiva, ya que la empresa todavía tiene derecho a recurrir.
[1] Estudio del Departamento de Industria Primaria de Nueva Gales del Sur, julio de 2010; encuesta de la organización de consumidores australiana Choice, julio de 2010.