En Grecia, una nueva generación de futuros agricultores
Los griegos que viven en las ciudades, empujados por la crisis financiera, se plantean volver a sus raíces rurales, y eso podría ser justo lo que necesita el sector del aceite de oliva, que atraviesa dificultades.

Ya están hartos. Empujados por la crisis financiera y la recesión, muchos habitantes de las grandes ciudades de Grecia están contemplando la posibilidad de trasladarse de forma permanente a las zonas rurales del país. Según una encuesta realizada por Kapa Research en nombre del proyecto Dimitra, el 51,5 % de esas personas tiene la intención de entrar en el sector del aceite de oliva y convertirse en productores y exportadores de aceite estandarizado.
La explicación es bastante sencilla: muchos de los habitantes de las ciudades han heredado y poseen pequeños olivares que han prosperado prácticamente sin cuidados y que proporcionan el aceite de oliva que la familia consume durante todo el año. Antes de la crisis, muchos pensaban que cuidar de la pequeña finca familiar no tenía ningún valor, pero hoy en día las cosas han cambiado. El gasto se ha reducido drásticamente debido a las duras medidas de austeridad y los presupuestos familiares se han visto muy mermados. Cualquier ingreso adicional es más que bienvenido.
El cultivo de olivos no es un proceso muy exigente —solo requiere esfuerzo en las épocas de cosecha— y permite a los agricultores tener otra ocupación. Un mes de trabajo puede proporcionar el aceite de todo el año y tal vez permitir vender alguna cantidad extra.
Muchos de los futuros agricultores también se decantarán por el cultivo ecológico. De hecho, es probable que ya estén aplicando métodos ecológicos sin saberlo. El uso de trampas para moscas —en lugar de productos químicos— es la práctica predominante y ya se utiliza abono orgánico debido a su bajo coste. Y dado que muchos de estos nuevos agricultores tienen títulos en empresariales, economía o ingeniería, pueden aportar nuevas ideas sobre el cultivo de olivos y la extracción y exportación de aceite de oliva.
Los turbulentos tiempos actuales pueden dar lugar a fenómenos sin precedentes, pero la sabiduría popular dice que, cuando las cosas van mal, hay que buscar el lado positivo. El renacimiento del mundo rural puede dar un impulso adicional a la industria del aceite de oliva y, especialmente, al sector del aceite de marca, que está pasando por dificultades.