El gigante mundial del aceite de oliva Deoleo, al borde de la disolución
La empresa venderá una fábrica en Antequera y tiene previsto despedir a trabajadores de sus oficinas y plantas industriales en España.
La multinacional española de procesamiento de aceite de oliva Deoleo, el mayor embotellador mundial de marcas como Carbonell, Hojiblanca y Kiope, que se comercializan en más de 80 países, se encuentra en dificultades.
La empresa cerró 2016 con unas pérdidas de 179 millones de euros y estas cifras la han situado al borde de la disolución, según varios informes de la prensa española.
La empresa ha registrado activos deteriorados por valor de 96,3 millones de euros en un intento por reestructurarse y alcanzar una base financiera estable.
Debido al aumento del precio de los aceites de oliva en origen, la facturación de la empresa cayó a 695,2 millones de euros en 2016, lo que supone un descenso del 15 %. Al mismo tiempo, las ventas cayeron un 22 % como consecuencia de una decisión estratégica de dar prioridad a las ventas rentables.
La empresa cerró el ejercicio con una deuda financiera neta de 533 millones de euros, solo un 1,5 % superior a la de 2015, y la deuda fue menor en el último trimestre de 2016 que en el mismo trimestre del año anterior.
La evaluación operativa fue positiva para la empresa, con un beneficio bruto de explotación (EBITDA) de 46,1 millones de euros, lo que supone un aumento del 30 % en 2016. Por su parte, el margen EBITDA/ventas experimentó un incremento del 52,4 % con respecto al ejercicio fiscal anterior, lo que demostró el enfoque de la empresa en mejorar la rentabilidad, según los informes.
La multinacional española también obtuvo un buen resultado financiero con su unidad de negocio en el sur de Europa, que triplicó el Ebitda en 2015, situando la cifra en 15,8 millones de euros.
Deloeo ha declarado que su estrategia se centra en las necesidades de los consumidores y en la calidad de sus productos. La multinacional afirmó que había iniciado el reajuste de los activos del grupo y otros recursos con el fin de cumplir su objetivo de proporcionar aceites de oliva de calidad a sus clientes.
La empresa ha decidido vender una fábrica en la ciudad española de Antequera y tiene un nuevo plan para la fábrica italiana de Inveruno; además, a principios de este año, tiene previsto despedir a trabajadores de sus oficinas y plantas industriales en España.
España es el principal productor mundial de aceite de oliva y la reestructuración de Deoleo —la mayor empresa de aceite de oliva del mundo— se considera un importante indicador del éxito del sector a largo plazo.