Los griegos se abastecen de productos básicos antes de la subida de impuestos

El 1 de enero subirán los impuestos en Grecia sobre productos básicos como el tabaco, el café y el aceite de oliva. Los habitantes y los comerciantes están haciendo acopio de existencias antes de que entren en vigor los nuevos precios.

La economía griega sigue atravesando dificultades. Ante la subida del impuesto sobre el aceite de oliva, que pasará mañana del 9 % al 13 %, muchos griegos se apresuran a comprar y abastecerse de este producto básico, entre otros. Cada hora cuenta, sobre todo para los comerciantes que han aumentado sus existencias en las últimas semanas.

«Hay quien espera hacer acopio para seis meses», afirma Giorgos Kourasis, secretario general de la Federación Griega de Comercios de Hostelería. «Es un auténtico tsunami de impuestos el que se nos viene encima, en este séptimo año de recesión. Algo que nunca habíamos visto, y los profesionales tendrán que absorber este aumento para no perder a sus clientes».

Muchos sectores se ven afectados por las subidas del IVA, entre ellos la telefonía, la televisión por cable, la gasolina, los cigarrillos electrónicos y el tabaco. «La última subida de los cigarrillos se produjo hace menos de ocho meses», señaló Kourasis. «Los griegos van a comprar ilegalmente en los países vecinos».

Los comerciantes temen una caída de las ventas a los turistas, grandes aficionados al producto estrella de Grecia. La fiebre es menos visible en los supermercados, pero los profesionales temen una caída generalizada del consumo. Este podría ser el caso del café, que también es consustancial a la vida griega, ya que subirá de 2 a 4 euros por kilo de media.

Para los griegos, el año 2016 ya ha sido bastante duro, con un IVA más alto y nuevos impuestos gubernamentales que se aplican a los productos básicos.

En mayo de 2016, la prensa bromeaba sobre las drásticas medidas económicas: «Solo el aire que respiramos no estará gravado», rezaba un titular, tras el nuevo paquete de medidas propuesto al Parlamento griego el 23 de mayo a cambio de la liberación de un préstamo de 5.400 millones de euros.

Los eurodiputados griegos aprobaron las nuevas medidas exigidas por los acreedores del país como condición para desbloquear el préstamo. La débil mayoría del Gobierno, liderada por Alexis Tsipras, acababa de aprobar un proyecto de ley de 7000 páginas muy impopular.

La ley incluía un mecanismo de corrección automática en caso de desviación fiscal y medidas adicionales para acelerar la privatización de las empresas públicas. Además, la serie de medidas incluía una avalancha de impuestos, uno de los cuales se dirigía al sector hotelero. Varios impuestos también gravaban más los productos de consumo, incluido el aceite de oliva.

Así pues, el comienzo de 2017 no parece que vaya a traer mucho alivio.