Las pruebas revelan niveles más elevados de ésteres de alquilo en los aceites de oliva de los supermercados
Según la nueva normativa europea, cuya entrada en vigor está prevista para el año que viene, un tercio de los aceites de supermercado analizados por ARPAM no se considerarían de calidad virgen extra.
Por Lucy Vivante
, colaboradora de Olive Oil Times
| Desde Roma
El semanario italiano de consumo Il Salvagente
publica los resultados de un estudio realizado por la ARPAM, la Agencia Regional para la Protección del Medio Ambiente, Oficina de Las Marcas. Esta organización gubernamental con sede en Ascoli Piceno analizó 33 aceites de oliva virgen extra procedentes de almazaras locales de Las Marcas y 35 de supermercados.
Cualquier nuevo análisis que ayude a identificar la buena calidad es útil y bienvenido.
Los aceites de oliva de los supermercados mostraron un nivel elevado de ésteres alquílicos, lo que apunta a un aceite de oliva producido a partir de aceitunas de mala calidad. Las aceitunas podrían estar dañadas, demasiado maduras e incluso fermentadas. Los 33 aceites locales tenían un índice medio de ésteres alquílicos de 15 miligramos por kilo; mientras que los aceites de los supermercados, que en su mayoría eran aceites de oliva de la UE, tenían una media de 150 miligramos por kilo. Tres de los aceites de supermercado presentaban niveles de 1000 miligramos por kilo, es decir, fuera de lo normal.
Casagrande
En noviembre de 2009, el Consejo Oleícola Internacional decidió incluir este parámetro de análisis en sus normas de calidad utilizadas para clasificar los grados de aceite de oliva. Al ser preguntado por su opinión sobre el estudio de ARPAM, Renzo Casagrande, director de fábrica de Colavita, afirmó que Colavita lleva utilizando esta prueba aprobada por el COI en el aceite de oliva que recibe desde junio. Añadió: «Creemos que cualquier nuevo análisis útil para identificar la buena calidad es beneficioso y bienvenido».
La Comunidad Europea adoptará las medidas (se ha redactado un proyecto de ley y se espera que se apruebe y entre en vigor a principios de 2011), por las que se permitirá un máximo de 75 miligramos de ésteres alquílicos por kilogramo en el aceite de oliva virgen extra. Un tercio de los aceites de supermercado estudiados por ARPAM, según las nuevas normas, no se considerarían virgen extra.
Il Salvagente
Il Salvagente informa de que los productores italianos de aceite de oliva querían normas más estrictas (un máximo de 50 miligramos), mientras que los productores españoles querían un nivel aceptable más alto (100 miligramos), y se llegó a un compromiso con la cifra de 75 miligramos. Los altos niveles de ésteres alquílicos, al menos en algunos casos, indican que se trata de un aceite desodorizado, aunque la desodorización del aceite no reduce la presencia de ésteres alquílicos.
La desodorización, tal y como su nombre indica, elimina el olor desagradable del aceite, y el aceite elaborado a partir de aceitunas degradadas tiene mal olor. El aceite desodorizado mezclado con un aceite afrutado puede, al menos en teoría, superar las pruebas sensoriales y venderse como virgen extra.
El Dr. Enrico Corradetti, director del laboratorio de Las Marcas donde se llevó a cabo el estudio, declaró a Il Salvagente que un nivel elevado de oxifluorfen, un producto químico utilizado para tratar las aceitunas, eleva los ésteres alquílicos en el aceite de oliva, y que su organización seguirá investigando sobre el tema.
La investigación de la ARPAM reveló que se encontraron residuos de pesticidas y herbicidas en el 85 % de las marcas de supermercado, frente al 15 % de los aceites locales. Quizás más preocupante fue el hecho de que el 35 % de los aceites de supermercado y el 15 % de los aceites locales de Las Marcas presentaban residuos de herbicidas y pesticidas prohibidos. El laboratorio detectó los siguientes productos químicos para el tratamiento de plantas: oxifluorfén, metatión, endosulfán y dicofol (relacionado con el DDT).

