Ante la falta de acuerdo sobre el futuro del Consejo del Olivo, Europa se decanta por prorrogar el tratado

La falta de un acuerdo sobre el futuro del COI implica que es probable que el tratado que lo regula se prorrogue un año más allá de su vencimiento en diciembre.

La falta de un acuerdo sobre el futuro del Consejo Oleícola Internacional (COI) implica que es probable que el tratado que lo rige se prorrogue un año más allá de su vencimiento, previsto para el 31 de diciembre.

La Comisión Europea se muestra a favor de solicitar al Consejo de Miembros del COI que prorrogue el Acuerdo Internacional sobre el Aceite de Oliva y las Aceitunas de Mesa de 2005 para disponer de más tiempo para la negociación, según muestran los documentos de la Comisión.

Las conversaciones sobre un nuevo acuerdo han sido confidenciales; sin embargo, tanto la Comisión como su grupo consultivo sobre el aceite de oliva han manifestado su apoyo a nuevas normas que permitan a los países consumidores de aceite de oliva, pero no productores, adherirse al COI.

La Comisión estima que su contribución al presupuesto del COI para la prórroga de un año del acuerdo multilateral ascendería a 3,8 millones de euros (5,1 millones de dólares).

La Comisión recibió el pasado mes de noviembre un mandato del Consejo de la Unión Europea (UE) que la autoriza a iniciar conversaciones en nombre de la UE —miembro del COI— para la celebración de un nuevo tratado. Según un memorándum de la Comisión, esta solicita la autorización del Consejo para pedir al Consejo de Miembros del COI una prórroga de 12 meses del acuerdo de 2005, ya que «el avance es tal que ahora es seguro que no se podrá cumplir el plazo del 31 de diciembre de 2014 para la celebración de un acuerdo». El Consejo de Miembros del COI puede prorrogar el acuerdo «por un máximo de dos períodos de hasta dos años cada uno».

La Comisión afirmó que el tratado sobre el aceite de oliva y las aceitunas de mesa «fomenta la cooperación; contribuye al desarrollo y la estabilidad de los mercados; y contribuye a los objetivos de la UE en materia de comercio y política agrícola».

Según una exposición de motivos separada del Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales (Defra) del Reino Unido, el acuerdo «también contribuye a la protección de los consumidores frente al fraude mediante el encargo de investigaciones sobre técnicas de laboratorio para detectar la adulteración del aceite de oliva y mediante la acreditación y la evaluación comparativa de los laboratorios que realizan análisis de aceite de oliva».

Señalando que la UE es el mayor productor y consumidor de aceite de oliva del mundo, afirmó que ser miembro del COI «permite a la UE impulsar el desarrollo de los mercados internacionales del aceite de oliva y las aceitunas de mesa y defender sus intereses en relación con estos productos».

El Defra señaló que es probable que la propuesta sea examinada y posiblemente adoptada por el Consejo de la UE en septiembre. La 102.ª sesión del Consejo de Miembros del COI tendrá lugar en Madrid del 10 al 13 de noviembre.