Planas: Los olivicultores tradicionales estarán protegidos en la nueva Política Agrícola Común

En un discurso pronunciado ante el Senado español, el ministro de Agricultura celebró los buenos resultados obtenidos este año por el sector del aceite de oliva y se mostró optimista de cara al futuro.

Ante la próxima aprobación de la Política Agrícola Común (PAC) de la Unión Europea esta semana, el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación de España se ha comprometido a apoyar a los olivicultores tradicionales.

«Desarrollaremos un programa específico porque es muy importante para la competitividad del sector», declaró Luis Planas ante el Senado español.

Según Juan Vilar Strategic Consultants, los olivares tradicionales representan alrededor del 70 % del total de los olivares españoles.

Véase también: Los olivareros españoles sustituyen árboles centenarios por otros jóvenes

Dado que el sector de la producción olivarera tradicional da empleo a 350 000 trabajadores, incluidos 15 000 puestos de trabajo en almazaras, y paga casi 32 millones de euros en salarios al año, es «algo por lo que vale la pena luchar», añadió Planas.

La PAC 2023-27 permitirá a cada Estado miembro de la UE proponer su propio plan estratégico para aplicar la nueva política. Uno de los principales objetivos de la PAC es promover las explotaciones agrícolas familiares.

El plan del Gobierno para reforzar la producción tradicional de aceitunas también forma parte de un plan de 10 puntos que se puso en marcha el año pasado. Planas declaró ante el Senado que este plan había contribuido a mejorar la comercialización, la calidad y la promoción del aceite de oliva como producto saludable y emblemático de la dieta mediterránea.

Señaló las previsiones del Gobierno, según las cuales se espera que el consumo interno de aceite de oliva alcance las 550 000 toneladas y que las exportaciones alcancen 1,13 millones de toneladas al final de la campaña agrícola 2020/21, ambas cifras récords, como prueba de que el plan está funcionando.

Planas añadió que la estimación de la Comisión Europea de que el consumo mundial de aceite de oliva crecerá un 5 % para finales de la década, junto con la decisión de Estados Unidos y la UE de eliminar los aranceles asociados a la disputa comercial entre Airbus y Boeing, son motivos para que el sector se muestre optimista.

En conclusión, señaló que, si se tiene en cuenta que el aceite de oliva representa solo el tres por ciento del consumo mundial total de aceites vegetales, «las oportunidades son inmensas».