La policía descubre un fraude de 7.000 toneladas de aceite de oliva en Italia

El aceite se vendió en los mercados italiano e internacional, en Estados Unidos y Japón, con la indicación «100 % italiano» en la etiqueta, lo que supuso un volumen de negocio ilícito estimado en «decenas de millones de euros», según el Cuerpo Forestal del Estado.

El Cuerpo Forestal del Estado y la Dirección Distrital Antimafia (DDA) de Bari han desmantelado un fraude a gran escala entre Brindisi y Bari (Italia), tras descubrir que 7 000 toneladas de aceite de oliva vendidas como aceite de oliva virgen extra «100 % italiano» eran, en realidad, mezclas procedentes de países no pertenecientes a la UE, como Siria, Turquía, Marruecos y Túnez.

Seis personas fueron investigadas por fraude comercial y falsificación de indicaciones geográficas o denominaciones de origen de productos agroalimentarios. Los controles abarcaron una docena de empresas en Apulia (en Fasano, Grumo Appula y Monopoli) y un laboratorio de certificación.

La operación del Cuerpo Forestal del Estado demuestra la eficacia de nuestro sistema de investigación, que hemos reforzado en todas las etapas de la cadena de suministro. — Maurizio Martina, ministro de Agricultura

El aceite se vendía en los mercados italiano e internacional, en EE. UU. y Japón, con la indicación «100 % italiano» en la etiqueta, lo que supuso un volumen de negocio ilícito estimado en «decenas de millones de euros», según el Cuerpo Forestal.

La investigación de la DDA de Bari se puso en marcha tras la mala cosecha de 2014 y la oportunidad que la oferta limitada de aceites de oliva italianos presentaba para el comercio ilícito.

Los investigadores del Núcleo Agroalimentario y Forestal (NAF) de Roma, especializado en la lucha contra el fraude alimentario, recurrieron al Instituto de Biociencias y Biorrecursos (CNR-IBBR) de Perugia.

Luciana Baldoni, investigadora del CNR-IBBR

Luciana Baldoni, investigadora del CNR-IBBR

El equipo de investigación, dirigido por Luciana Baldoni, determinó el origen geográfico del aceite de oliva mediante análisis moleculares, lo que fue posible gracias a una técnica innovadora de extracción de ADN.

Los resultados del análisis, cruzados con los de trazabilidad derivados de registros informáticos, permitieron a los investigadores asegurarse de que las miles de toneladas de aceite de oliva no eran italianas, sino que procedían de variedades de aceitunas no europeas.

Un centenar de agentes e investigadores participaron en las investigaciones, redadas y confiscaciones de varios lotes de aceite de oliva falsificado.

«La operación del Cuerpo Forestal del Estado demuestra la eficacia de nuestro sistema de investigación, que hemos reforzado en todas las etapas de la cadena de suministro», afirmó el ministro de Agricultura y Silvicultura, Maurizio Martina.

«Quien perjudique al sector estratégico del aceite de oliva debe ser condenado con la máxima severidad. Es importante proteger a los consumidores y a las miles de empresas honestas que contribuyen al éxito del “Made in Italy” en el mundo».