El auge de la industria del aceite de oliva en Portugal

En 2016, Portugal se convirtió en el séptimo mayor productor de aceite de oliva y en el cuarto mayor exportador de aceite de oliva.

En la última década, Portugal ha cuadruplicado su producción de aceite de oliva y triplicado su volumen de exportaciones.

Estas cifras reflejan un cambio radical en el sector del aceite de oliva del país, lo que ha supuesto, en la práctica, el fin de sus importaciones de este producto y lo ha convertido en el cuarto mayor exportador de este «oro líquido».

Según Luís Vieira, secretario de Estado de Agricultura de Portugal, estas cifras suponen «un superávit de la balanza comercial de 170 millones de euros (187 millones de dólares) en 2016», y añade que Portugal ha pasado de ser «un importador neto con un déficit de 50 millones de euros (55 millones de dólares) en 2008 a registrar un superávit en la balanza comercial».
Véase también: Los mejores aceites de oliva de Portugal de este año

Durante la sesión inaugural del Congreso Nacional del Aceite de Oliva celebrado en Valpaços, Vieira también señaló que el valor total de las exportaciones de aceite de oliva de Portugal alcanzó los 434 millones de euros (477 millones de dólares) en 2016.

En 2016, Portugal se convirtió en el séptimo mayor productor de aceite de oliva y en el cuarto mayor exportador de este producto, «alcanzando los 434 millones de euros», subrayó Vieira. El éxito del país se debió, en gran parte, a una combinación de factores que transformaron el panorama del sector.

Se delimitaron nuevas zonas de regadío, especialmente en la región de Alqueva, y pronto se realizaron inversiones en tecnologías innovadoras. Una vez que se modernizaron las estructuras productivas, el sector del aceite de oliva de Portugal, liderado por la región centro-sur y el sur del Alentejo, alcanzó nuevas cotas.

Esta nueva realidad llevó a Vieira a creer que «la producción de aceite de oliva podría alcanzar las 120 000 toneladas en 2020, en gran medida como resultado de la introducción de nuevos olivares». La producción del país en 1990 fue de 20 000 toneladas, lo que significa que, si la estimación de Vieira resulta acertada, Portugal habrá multiplicado por seis su producción en 30 años.

Las políticas de inversión en el sector han desempeñado un papel clave en el surgimiento de Portugal como importante productor y exportador de aceite de oliva. Entre 2007 y 2014, el Programa de Desarrollo Rural (PRODER) prestó apoyo a unos 4.000 proyectos de inversión por un importe de 700 millones de euros (769 millones de dólares).

Las cifras descritas, tras un periodo de estancamiento y falta de inversión en el sector agrícola, son una clara prueba de la reestructuración por parte de Portugal de una industria vital. Y la producción de aceite de oliva ha estado a la vanguardia de este cambio de tendencia.