El proyecto de ley facilita al sector agrícola estadounidense el acceso al mercado de derechos de emisión
Una nueva propuesta legislativa presentada en Estados Unidos tiene por objeto crear nuevas fuentes de ingresos para el sector agrícola y, al mismo tiempo, contribuir a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.
Un proyecto de ley presentado recientemente en el Senado de los Estados Unidos tiene por objeto generar ingresos adicionales para los agricultores, ganaderos y propietarios de tierras del país mediante la emisión de créditos de carbono a mayor escala.
Si se aprueba, la Ley de Soluciones Climáticas en Expansión establecería protocolos para que los miembros del sector agrícola y forestal reciban créditos por prácticas que capturan dióxido de carbono de la atmósfera, como la reforestación.
Además, el proyecto de ley ordena al Departamento de Agricultura de EE. UU. que proporcione asesoramiento técnico sobre estos proyectos y facilite el acceso a los mercados de comercio de carbono a los miembros del sector.
La legislación supone un esfuerzo bipartidista poco habitual para abordar uno de los problemas que contribuyen al cambio climático, al tiempo que proporciona una nueva fuente de ingresos para agricultores, ganaderos y propietarios de tierras, muchos de los cuales se han visto afectados por las tensiones comerciales de EE. UU. y la pandemia de la COVID-19.
Se prevé que la introducción del Plan de Compensación y Reducción de Carbono para la Aviación Internacional (CORSIA), que se puso en marcha para reducir las emisiones de los vuelos internacionales, aumente la demanda de créditos de carbono cuando entre en vigor en 2021.
El proyecto de ley ha sido bien recibido por varias organizaciones, entre ellas la Federación Americana de Oficinas Agrícolas, la Unión Nacional de Agricultores y grandes empresas de restauración, como McDonald’s.
Sin embargo, muchas organizaciones de agricultura sostenible han criticado el proyecto de ley por favorecer a las grandes empresas agrícolas frente a las más pequeñas, ya que estas primeras suelen disponer de mayor capital y recursos para invertir en estos proyectos.
Otros detractores de la legislación han señalado que el proyecto de ley no va lo suficientemente lejos en la reducción de los gases de efecto invernadero y que, en esencia, mercantilizaría la contaminación.