El sector del aceite de oliva en Argentina sigue enfrentándose a retos

La situación no ha hecho más que empeorar para el sector del aceite de oliva argentino, que atraviesa graves dificultades económicas debido al estancamiento de los precios y al aumento de los costes de producción.

La situación no ha hecho más que empeorar para la tambaleante industria del aceite de oliva argentina, que, a pesar de haber obtenido buenos resultados en concursos internacionales de alimentación en los últimos años, se encuentra en una situación financiera delicada debido, entre otros factores, al estancamiento de los precios de mercado y al aumento de los costes de producción.

La crisis reciente llamó la atención del Gobierno a principios de enero, cuando representantes del sector agrícola de la provincia argentina de Catamarca solicitaron ayuda federal tras declarar el estado de emergencia. El Gobierno respondió eximiendo a los productores de aceite de oliva de la región del pago de impuestos y tasas municipales durante los próximos seis meses.

Ahora, los informes indican que Mendoza, otra región clave en la producción de aceite de oliva, está experimentando los mismos problemas.

«El sector está atravesando un momento muy difícil», declaró esta semana Armando Mansur, presidente de la Asociación Olivícola de Mendoza (ASOLMEN), al periódico local Los Andes. «Tenemos precios internacionales a la baja y costes de producción al alza, lo que nos deja con un margen de beneficio muy reducido».

Entre otros factores que agravan el problema se encuentra la situación actual de la industria del aceite de oliva a nivel mundial. Argentina controla apenas el 2 % del mercado mundial del aceite de oliva, dominado por grandes productores como España, Portugal y Grecia. En medio de la reciente crisis económica en Europa, los mercados nacionales de estos países han atravesado dificultades, lo que ha dado lugar a campañas subvencionadas por el gobierno para vender productos europeos en el extranjero y mantener los precios competitivamente bajos. Incapaces de hacer subir el precio del aceite y de contener los costes de producción, los productores argentinos, comparativamente modestos, se están quedando en la estacada.

¿Cuánto han bajado estos precios en los últimos años? Según Los Andes, el aceite de oliva se vendía a 3.600 dólares la tonelada en 2009. En 2010, el precio del aceite había bajado a 3.100 dólares la tonelada y hoy ronda los 2.400 dólares.

La caída de los precios internacionales del aceite no sería tan perjudicial para la industria argentina si la mayor parte de su producción se vendiera en el mercado interno. Sin embargo, menos del 30 % de los aceites de oliva del país se consumen en el mercado interno, y el resto se exporta. Los elevados e inflexibles aranceles a la exportación de Argentina no hacen más que complicar aún más la situación de los productores de aceitunas, por no hablar de la elevada inflación y un dólar estadounidense que no se mueve.

Mansur recordó a los periodistas que no es la primera vez que los productores de aceitunas de Mendoza atraviesan dificultades. «Hemos estado tratando de conseguir ayudas para aliviar la situación. El 27 de septiembre instamos al Gobierno de Mendoza a declarar el estado de emergencia en el sector, y reiteramos esa solicitud el 8 de febrero de este año».

A diferencia de la rápida respuesta del Gobierno en Catamarca, Mendoza aún no ha recibido ayuda. Mansur señaló: «El 22 de febrero nos respondieron dándonos un número de teléfono y un número de expediente para que comprobáramos cómo se estaba gestionando la situación. Todavía no tenemos resultados concretos».

Mansur explicó que el gobierno provincial había prometido 600 pesos (unos 150 dólares) a cada empleado, si los productores locales podían aportar pruebas de la gravedad de la situación. ASOLMEN financió entonces un estudio con el Departamento de Economía y Ciencias Agrícolas de la Universidad Nacional de Cuyo. «Reconocieron nuestros esfuerzos, pero aún no hay resultados», dijo Mansur.

Mansur añadió además: «Somos conscientes de que la importancia relativa de la industria del aceite de oliva es mayor en Catamarca que en Mendoza, pero seguimos hablando de un sector muy importante para Mendoza».