La crisis local del aceite de oliva pone de relieve los problemas más graves de Argentina

Pomán ha exigido al Gobierno de Catamarca que tome medidas para hacer frente a la crisis que atraviesa el sector olivarero local, la cual ha provocado cincuenta despidos en las últimas dos semanas

Por Sarah Schwager
, colaboradora de Olive Oil Times | Desde Buenos Aires

Se ha declarado el estado de emergencia en el sector del aceite de oliva de Argentina, y las empresas dedicadas a la producción de aceitunas en la región de Pomán quedarán exentas del pago de impuestos y tasas municipales durante los próximos seis meses.

El anuncio se produce tras una caída de los ingresos y numerosos despidos en todo el sector, provocados por la caída mundial de los precios del aceite de oliva, la necesidad de reconvertir las variedades a otras especies con mayor rendimiento y las dificultades relacionadas con la comercialización de los productos. Los concejales de Pomán han exigido al Gobierno de Catamarca que tome medidas para contrarrestar la crisis que afecta
a las empresas olivareras y que ha provocado cincuenta despidos en las últimas dos semanas.

El alcalde de Pomán Francisco Gordillo, espera que la declaración de emergencia alivie la situación de la región al reducir la carga fiscal sobre el sector.

La industria del aceite de oliva ha beneficiado enormemente a Pomán, localidad situada en la provincia de Catamarca, al noroeste de Argentina, y que cuenta con una población de apenas 9.500 habitantes. Su principal fuente de ingresos proviene de la industria agrícola, principalmente del vino, los frutos secos y las aceitunas.

La crisis ha dado lugar a una disputa pública entre el Ayuntamiento y el Gobierno provincial, en la que el alcalde ha arremetido contra el Gobierno por su falta de una política que ayude a contrarrestar la difícil situación.

El alcalde Gordillo declaró al periódico catamarcaño El Ancasti que la provincia debe implementar un sistema de subsidios que aborde la situación, preservando así la fuente de empleo para
muchas familias locales.

«Las perspectivas no son buenas para una comunidad que ha crecido enormemente. Esto nos está perjudicando gravemente porque la gente está perdiendo sus puestos de trabajo y hay técnicos que se habían establecido en la localidad y que han empezado a marcharse», afirmó.

Afirma que el Gobierno argentino no está buscando formas de preservar el empleo privado, especialmente en las zonas regionales.

El ministro de Producción y Desarrollo de Catamarca, Juan José Bellón, desmintió las críticas y afirmó que el Gobierno está trabajando para mitigar las consecuencias de la crisis en el sector olivarero.

También reconoció los problemas que atraviesan la industria olivarera local, que atribuyó principalmente al bajo precio internacional del aceite de oliva. Afirma que el departamento está colaborando con el Ministerio de Hacienda y otros organismos para intentar aliviar algunos pagos, y pide al Gobierno nacional que reduzca el impuesto sobre el valor añadido en las tarifas eléctricas.

Sin embargo, el alcalde afirma que el Gobierno no ofrece ningún mecanismo de apoyo a la producción de aceite de oliva, y sostiene que debería haber negociaciones con las empresas para ayudar a encontrar una solución y mantener estos puestos de trabajo.  «Lo he intentado con algunos empresarios. Dicen que han hablado con el Gobierno y que este no está dando importancia
a este tema. No se les ha proporcionado ningún tipo de solución y tienen que reducir algunos costes fijos, lo que en este caso repercute en los empleados. Los rendimientos que han obtenido no han sido los esperados y las empresas deben recortar gastos. La situación se complica cada vez más», afirmó el alcalde Gordillo.

Mientras tanto, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de Argentina ha llevado a cabo una revisión sobre el desarrollo del Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial 2010-2016, que se aplica a las 23 provincias del país. El Ministerio afirma que la provincia de Catamarca lleva tiempo trabajando en la elaboración de planes estratégicos.

Se han constituido grupos de trabajo para diseñar estrategias para los sectores de la vid, la nuez, el olivo, los cítricos, los aromas y especias, los cereales y oleaginosas, los dulces y la confitería,
los lácteos y la ganadería.