Combate el hambre: incorpora grasas saludables a tu dieta

Aunque todas las grasas pueden ayudar a frenar el apetito, hay que prestar atención a lo que se denomina «grasas buenas» o «saludables», en contraposición a las grasas malas o poco saludables.

¿Sigues luchando por perder peso? ¿Te ha recomendado el médico que adelgaces? Si es así, además de hacer ejercicio y controlar la ingesta calórica, quizá te interese prestar atención a tu consumo de grasas. 

Existen pruebas científicas que confirman los efectos negativos de las grasas poco saludables en la dieta. También hay pruebas de que una pequeña cantidad de grasas saludables en la dieta es esencial para perder peso de forma eficaz. ¿Por qué? Se cree que consumir una cantidad adecuada de grasas puede hacer que te sientas más saciado. Un poco de grasa saludable ralentiza el vaciamiento del estómago, lo que puede hacer que te sientas lleno durante más tiempo.  Tiene sentido que, cuanto menos hambre tengas, menos calorías de más consumirás. 

No todas las grasas son iguales

Aunque todas las grasas tienen el potencial de frenar el apetito, hay que prestar atención a lo que se denomina grasa buena o saludable, en contraposición a la grasa mala o poco saludable. 

Grasas buenas o saludables: Las grasas saludables incluyen las grasas insaturadas, que se clasifican en tres categorías: ácidos grasos monoinsaturados, poliinsaturados y omega-3. Estas grasas pueden ser fundamentales para reducir el colesterol LDL (malo) y aumentar el colesterol HDL (bueno). Estas grasas buenas se encuentran en el aceite de oliva, los frutos secos, las semillas, el pescado de agua fría y los aguacates, por nombrar algunos. 

Grasas malas o poco saludables: Las grasas poco saludables incluyen las grasas saturadas y las grasas trans. Estas grasas pueden elevar el colesterol LDL (malo) y aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y aumento de peso. Estas grasas se encuentran en los alimentos fritos; en galletas, tartas y donuts industriales; y en alimentos procesados.

Sigue estos consejos

Para ayudarle a tomar las decisiones correctas en lo que respecta a las grasas, siga estos consejos:

  • Lee las etiquetas de los alimentos envasados. Si el aceite hidrogenado aparece entre los primeros ingredientes, evita el producto.
  • Cambie algunos de los productos de su despensa. Tenga a mano algunas grasas saludables para añadir a su dieta. 
  • Mantenga un consumo moderado de todas las grasas, ya que todas ellas son ricas en calorías.
  • Saltee las carnes o saltee las verduras en aceite de oliva en lugar de mantequilla u otros aceites.
  • Elige hornear o asar a la parrilla en lugar de freír.
  • Quita la grasa visible de la carne y retira la piel de las aves.
  • Reconsidera las dietas bajas en grasas. Añadir un poco de grasa buena a tu dieta puede ayudarte a sentirte saciado durante más tiempo.

Las reglas sobre lo que es bueno para usted y lo que no siguen cambiando a medida que avanza la ciencia. Mantener la vigilancia, leer las etiquetas de los productos y realizar pequeños ajustes en su dieta siempre serán necesarios si quiere alcanzar su objetivo de prevenir enfermedades y mantener un peso saludable.