Según un estudio, consumir el aceite equivocado te hace engordar y te vuelve perezoso

Una dieta rica en los ácidos grasos poliinsaturados que se encuentran en algunos aceites comunes, pero con un contenido insuficiente de los ácidos grasos monoinsaturados presentes en el aceite de oliva, se asocia con hábitos sedentarios.

El secreto para gozar de buena salud es una dieta adecuada y el ejercicio físico. Y el papel del aceite de oliva en lo primero es bien conocido. Sin embargo, nuevas investigaciones sugieren que consumir aceite de oliva en lugar de otros aceites comunes podría también hacer que las personas se sintieran más motivadas a hacer ejercicio.

Nadie había establecido esta relación y es hora de intervenir. — Sanjoy Ghosh, Universidad de Columbia Británica

Sanjoy Ghosh, profesor de la Universidad de Columbia Británica, ha descubierto que consumir grandes cantidades de ácidos grasos poliinsaturados (presentes en el maíz, el girasol y aceites similares) en lugar de ácidos grasos monoinsaturados, como los que se encuentran en el aceite de oliva, hace que las personas engorden y se vuelvan perezosas.

Los efectos son especialmente pronunciados en las niñas y las mujeres jóvenes.

Ghosh, en colaboración con un equipo de investigadores y analistas de datos, demostró que una dieta rica en ácidos grasos poliinsaturados (PUFA) se correlacionaba con ver la televisión y otros comportamientos sedentarios.

Los PUFA se encuentran habitualmente en alimentos precocinados como las patatas fritas y las galletas. No se encontró tal correlación con los ácidos grasos monoinsaturados (MUFA) presentes en los aceites de oliva y de aguacate.

Curiosamente, el consumo de grasas saturadas presentes en la carne y los productos lácteos tampoco condujo a un comportamiento sedentario, según los investigadores.

La nueva investigación pone en tela de juicio gran parte de la ciencia alimentaria existente. Los PUFA, por ejemplo, también se encuentran habitualmente en el salmón, que se considera generalmente saludable. Y las grasas saturadas llevan mucho tiempo siendo criticadas por los defensores de la salud.

Deja la galleta y apaga la televisión

Los investigadores estudiaron a mujeres de 21 países europeos. La primera fase del estudio se centró en niñas preadolescentes. La segunda fase examinó a mujeres adultas. Se registraron los niveles de glucosa en sangre, las horas dedicadas a ver la televisión y otros indicadores.

Los resultados, según explicó Ghosh a los periodistas, muestran una clara relación entre el consumo de ácidos grasos poliinsaturados y el aumento del sedentarismo. Se observó una correlación significativa entre el comportamiento sedentario de las niñas de 11 años y los PUFA. Además, el consumo de PUFA se asoció débilmente con la diabetes entre las mujeres adultas.

«Nadie había establecido esta relación y es hora de intervenir», afirmó Ghosh en un comunicado de prensa. «Y si alguien empieza un programa de ejercicio sin prestar atención a las grasas, especialmente a los PUFA que consume, o sin cambiar su dieta, es posible que esté abocado al fracaso».

La investigación fue financiada por la Fundación Michael Smith para la Investigación en Salud, los Productores de Huevos de Canadá, los Productores de Leche de Canadá y la Asociación Canadiense de Diabetes.

El estudio, publicado en la revista de investigación PLOS One, sigue a un estudio de 2015 realizado por Ghosh y otros científicos que indicaba que el consumo de grasas poliinsaturadas omega-6, o PUFA n-6, se asocia con un comportamiento sedentario en ratones.

«No soy dietista ni médico, pero todas las pruebas recientes apuntan a que es mejor pasar a las grasas monoinsaturadas, y que incluso una grasa saturada como la mantequilla podría ser más saludable», afirmó Ghosh.