Los altos niveles de magnesio en la dieta mediterránea reducen el riesgo de padecer enfermedades crónicas
Un estudio revela que el alto contenido en magnesio de la dieta mediterránea desempeña un papel fundamental en sus beneficios.
Los científicos saben que la dieta mediterránea (MedDiet) está relacionada con un menor riesgo de padecer enfermedades crónicas, pero aún no se han desvelado todos los secretos que explican este beneficio. Un nuevo estudio revela una de las razones por las que este plan alimenticio es tan saludable: tiene un alto contenido en magnesio.
La investigación de la Universidad de Zhejiang y la Universidad de Zhengzhou en China es la mayor realizada hasta la fecha sobre el tema, e incluye datos de más de un millón de personas de nueve países. Las personas que consumían más magnesio en la dieta presentaban un riesgo un 10 % menor de padecer cardiopatía coronaria, un 12 % menor de sufrir un ictus y un 26 % menor de padecer diabetes tipo 2 en comparación con quienes consumían menos.
Cada 100 mg adicionales de magnesio en la dieta al día reducían la probabilidad de insuficiencia cardíaca en un 22 %, de accidente cerebrovascular en un 7 % y de diabetes tipo 2 en un 19 %. La cantidad adicional también reducía el riesgo de mortalidad por todas las causas en un 10 %.
«Los niveles bajos de magnesio en el organismo se han asociado a una serie de enfermedades, pero no se han presentado pruebas concluyentes sobre la relación entre el magnesio de la dieta y los riesgos para la salud. Nuestro metaanálisis proporciona la evidencia más actualizada que respalda la relación entre el papel del magnesio en la alimentación y la reducción del riesgo de enfermedad», afirmó Fudi Wang, autor principal de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Zhejiang, en un comunicado.
«Las directrices de salud actuales recomiendan una ingesta de magnesio de unos 300 mg al día para los hombres y 270 mg al día para las mujeres. A pesar de ello, la deficiencia de magnesio es relativamente común y afecta entre el 2,5 % y el 15 % de la población general. Nuestros hallazgos serán importantes para informar al público y a los responsables políticos sobre las directrices dietéticas destinadas a reducir los riesgos para la salud relacionados con la deficiencia de magnesio», añadió Wang.
El magnesio es esencial para la salud, ya que desempeña un papel fundamental en más de 300 funciones biológicas, como el metabolismo de la glucosa, la síntesis de ADN y la producción de proteínas. Además, ayuda a mantener un ritmo cardíaco estable, refuerza el sistema inmunitario y fortalece los huesos, además de mejorar la función muscular y nerviosa.
Este mineral se encuentra en alimentos que ocupan un lugar destacado en la dieta mediterránea, como las verduras de hoja verde, los cereales integrales, los frutos secos, las semillas, el pescado azul y las legumbres. Entre los alimentos que son fuentes especialmente ricas en este mineral se encuentran las espinacas, las acelgas, las semillas de calabaza, el salmón y el chocolate negro.
Este análisis, que exploró la relación entre el magnesio en la dieta y varias enfermedades, incluyó 40 estudios epidemiológicos que abarcaron un periodo de 17 años. La ingesta del mineral se midió mediante recordatorios dietéticos de 24 horas o cuestionarios de frecuencia alimentaria autoinformados.
Los investigadores señalaron que no era posible descartar la influencia de otros factores biológicos o relacionados con el estilo de vida en los resultados. No obstante, el amplio alcance del análisis arrojó conclusiones sólidas que resultaron consistentes independientemente del género y la ubicación del estudio. Los resultados se publicaron en la revista de acceso abierto BMC Medicine.