El aceite de oliva es beneficioso para las personas mayores

Según un estudio reciente, el aceite de oliva virgen extra redujo el colesterol total, pero también aumentó los niveles de HDL, también conocido como el «colesterol bueno».

Unos investigadores españoles evaluaron el efecto de añadir aceite de oliva a la dieta de personas mayores sanas. Los resultados mostraron que el aceite de oliva virgen extra reducía el colesterol total, pero también aumentaba los niveles de HDL, también conocido como el colesterol bueno.

El estudio, publicado en la revista Archives of Gerontology and Geriatrics, contó con 62 participantes de entre 65 y 96 años. Se dividieron en dos grupos: el grupo de control mantuvo su dieta habitual, mientras que el grupo del aceite de oliva consumió aceite de oliva virgen extra como única grasa añadida, en una dosis diaria de 50 ml, lo que equivale a unas tres cucharadas.

Tras seis semanas, los investigadores observaron una reducción significativa del colesterol total, pero también un aumento del HDL (el colesterol «bueno»). Además, el grupo del aceite de oliva presentó una mayor capacidad antioxidante total en plasma en comparación con el grupo de control. Los investigadores concluyeron que la intervención nutricional con aceite de oliva virgen extra mejora el estado antioxidante en personas mayores sanas.

Estos hallazgos, que indican que el aceite de oliva puede mejorar el estado antioxidante y el perfil lipídico en las personas mayores, se suman a investigaciones recientes que apuntan a la dieta mediterránea como la dieta ideal para las personas mayores. Tres nuevos estudios han demostrado que una dieta de estilo mediterráneo puede influir positivamente en varios efectos secundarios del envejecimiento.

Investigadores del Centro Médico de la Universidad Rush de Chicago concluyeron, tras seguir a más de 3.500 hombres durante 7 años, que la tasa anual de aparición de síntomas depresivos era un 98,6 % menor entre las personas del tercil superior de un patrón dietético de base mediterránea en comparación con las personas del grupo del tercil inferior.

Otro nuevo estudio publicado en Neurology, que utilizó información de más de 17 000 personas mayores de 45 años, concluyó que una mayor adherencia a una dieta de estilo mediterráneo se traducía en un menor riesgo de pérdida de memoria, mientras que un tercer estudio realizado por investigadores españoles demostró que mejora la disfunción vascular y puede desempeñar un papel en la protección contra las enfermedades crónicas relacionadas con el envejecimiento.