El aceite de oliva podría ayudar a prevenir las enfermedades neurodegenerativas
Un estudio realizado por la Unidad de Lípidos del Hospital Clínico de Barcelona sugiere que un consumo elevado de aceite de oliva y otros alimentos ricos en polifenoles puede mejorar la función cognitiva y prevenir enfermedades neurodegenerativas.

Dr. Emilio Ros
Un estudio realizado por la Unidad de Lípidos del Hospital Clínic de Barcelona sugiere que un consumo elevado de aceite de oliva, junto con otros alimentos ricos en polifenoles antioxidantes, puede mejorar la función cognitiva y prevenir enfermedades neurodegenerativas. Se sabe que los polifenoles son potentes antioxidantes que pueden ayudar a revertir el daño oxidativo que se produce durante el proceso de envejecimiento. Se cree que este daño es un factor causante del desarrollo de muchas enfermedades relacionadas con el estilo de vida, entre ellas las cardiopatías, la diabetes tipo 2 y la enfermedad de Alzheimer.
Según el Dr. Emilio Ros, uno de los autores del estudio publicado recientemente en The Journal of Alzheimer’s Disease, se recomienda el uso diario de aceite de oliva, el consumo de frutos secos entre cuatro y siete días a la semana, y beber dos copas de vino tinto al día para los hombres y una para las mujeres.
Este estilo de alimentación, que se ajusta al patrón de la dieta mediterránea, parece tener efectos positivos no solo sobre la función cerebral, sino también sobre la salud cardiovascular.
El estudio se llevó a cabo como parte del ensayo clínico multicéntrico PREDIMED, un estudio de intervención nutricional a largo plazo destinado a evaluar los efectos de la dieta mediterránea en la prevención primaria de las enfermedades cardiovasculares. En el ensayo participaron más de 7000 sujetos, de entre 55 y 80 años, con alto riesgo de enfermedad cardiovascular.
Esta parte concreta del estudio incluyó a 447 participantes, que eran asintomáticos pero presentaban un alto riesgo cardiovascular y no seguían una dieta específica. Se evaluó la ingesta alimentaria y el perfil cardiovascular, y los participantes se sometieron a una serie de pruebas neuropsicológicas para evaluar la función cognitiva. Los investigadores también analizaron los niveles de polifenoles en la orina con el fin de obtener un biomarcador objetivo de la ingesta.
Según los resultados, parece que el consumo de aceite de oliva, especialmente el virgen extra, se asoció con mejores puntuaciones en las pruebas de memoria verbal, mientras que se observó que una mayor ingesta de frutos secos y un consumo moderado de vino tenían un efecto positivo sobre la función cognitiva general.
Los resultados sugieren que una dieta de estilo mediterráneo, rica en polifenoles, puede proteger contra el deterioro cognitivo asociado a la edad o a enfermedades como el Alzheimer. El estilo de alimentación mediterráneo también está respaldado por varios estudios epidemiológicos que sugieren que alimentos como la fruta, la verdura y el pescado, además de los ácidos grasos poliinsaturados, la vitamina B y los antioxidantes, tienen efectos similares.
Los nuevos hallazgos se suman a la evidencia cada vez mayor de los beneficios de una dieta de estilo mediterráneo en un número creciente de patologías y fueron bien recibidos por el presidente de la Fundación Dieta Mediterránea, Luis Serra Majem.