El aceite de oliva aplicado por vía tópica previene las úlceras por presión en pacientes inmovilizados

La aplicación tópica de aceite de oliva virgen extra es una alternativa más económica para prevenir las úlceras por presión en pacientes inmovilizados, con los mismos resultados beneficiosos que los productos para el cuidado de la piel de uso habitual.

Las úlceras por presión son un problema cutáneo frecuente que supone una carga sanitaria, económica y social. Estas úlceras pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, pero, dado que son más habituales en pacientes inmovilizados, especialmente en personas mayores, se observan con mayor frecuencia en el sacro, las caderas y los talones.

Una úlcera por presión es una lesión cutánea, una herida que se produce como consecuencia de un suministro sanguíneo inadecuado en la zona. La presión se acumula cuando el tejido blando queda comprimido entre dos planos; por ejemplo, la cama del hospital, el tejido blando y el peso del hueso de la cadera del paciente. Las úlceras pueden provocar necrosis (muerte del tejido corporal) y, por lo tanto, también pueden afectar a las articulaciones y los huesos, y tener un gran impacto en la calidad de vida.

Las estrategias para prevenir las úlceras por presión incluyen la evaluación de los factores de riesgo, el uso de superficies de apoyo, el cambio de posición del paciente, el mantenimiento de un estado nutricional óptimo, la hidratación y el cuidado de la piel. La industria farmacéutica ha lanzado al mercado productos para el cuidado de la piel que contienen aceites derivados de ácidos grasos hiperoxigenados (HOFA) para tratar las úlceras por presión.

Aunque hay estudios que demuestran la eficacia de los productos para el cuidado de la piel con HOFA, su coste es elevado, especialmente cuando se requiere un tratamiento continuado. En un estudio publicado en PLOS ONE, Lupiañez-Pérez y sus colegas intentaron determinar si el uso de aceite de oliva podría lograr resultados beneficiosos similares en pacientes inmovilizados.

Los autores señalan que «el aceite de oliva contiene entre 330 y 500 mg de polifenoles por kilogramo de grasa, y menos de 20 mEq de peróxido por kilogramo de grasa. Es compatible con los tejidos humanos, lo que lo convierte en un producto ideal para uso tópico». Por no mencionar el ácido oleico, los antioxidantes naturales como el hidroxitirosol y el tirosol, y su alta resistencia a los procesos oxidativos, todo lo cual inspiró la hipótesis de que el aceite de oliva podría ser un tratamiento más rentable para las úlceras por presión con beneficios similares a los de los productos para el cuidado de la piel HOFA.

Según los autores, los sujetos seleccionados para el ensayo de seguimiento de 16 semanas eran similares a «los sujetos examinados en los ensayos de eficacia de HOFA». En el ensayo de seguimiento de 16 semanas, se midió la incidencia de úlceras por presión en estadio 2 como resultado principal en 915 pacientes (edad media de los pacientes: 80,56 años) que fueron aleatorizados a recibir, bien la aplicación de HOFA, bien «dos aplicaciones diarias de la fórmula a base de aceite de oliva en las zonas cutáneas del sacro, las caderas y los talones», en forma de 0,33 ml en cada pulverización. El spray líquido contenía un 97 % de aceite de oliva virgen extra y un 3 % de Hypericum perforatum y menta.

Los autores concluyen que «los resultados obtenidos confirman la no inferioridad del tratamiento con aceite de oliva; no se observaron diferencias que superaran el límite inferior del intervalo de confianza y, por lo tanto, la terapia con aceite de oliva logra una prevención eficaz de las úlceras por presión en estas circunstancias».

Por ejemplo, los valores específicos para el sacro, con 8 sujetos en cada grupo, fueron del 2,55 % para el aceite de oliva y del 3,08 % para el HOFA. También es importante señalar que los estudios previos sobre el HOFA nunca se han llevado a cabo durante más de un mes. Por lo tanto, la duración de este estudio aporta relevancia clínica a la eficacia del aceite de oliva como agente tópico.

Tal y como sugieren los autores, «el menor coste del producto lo hace más accesible para la población en general y para el sistema sanitario, y ofrece una alternativa viable al tratamiento estándar con HOFA, lo que promete una reducción significativa del gasto farmacéutico y alivia la carga que recae sobre el personal sanitario y los cuidadores, al reducir la incidencia de úlceras por presión».