Las condiciones meteorológicas extremas cerca de Madrid arrasan la cosecha de aceitunas
Una combinación de lluvia, viento y granizo ha causado graves daños al 90 % de los olivos de las afueras de Madrid. Los pequeños agricultores son los que más han sufrido las consecuencias.
Las fuertes lluvias y el granizo han causado graves daños a casi 400 hectáreas de olivos en Arganda del Rey, un pequeño municipio a las afueras de Madrid. Casi todos los árboles dañados pertenecen a pequeños productores familiares.
La Asociación de Jóvenes Agricultores y Ganaderos (Asaja) ha señalado que, como consecuencia, se estima que la producción de aceite de oliva será un 90 % inferior este año.
Una combinación de fuertes vientos, lluvias torrenciales y granizo de gran tamaño azotó la pequeña localidad, dejando 998 acres de árboles sin fruto.
«Cuando salimos, había más de medio metro de granizo. Los granizos se desplazaban como bloques de hielo por las carreteras y caminos», declaró Cipriano Guillén, olivarero local y delegado de Asaja Madrid, a Agropopular en una entrevista radiofónica. «Vimos que había algunas zonas que habían quedado totalmente arrasadas. Y todo esto 48 horas antes de planificar la campaña de la aceituna».
Arganda del Rey no es un gran productor de aceite de oliva, por lo que las cifras generales de producción de España no se ven afectadas en gran medida.
El municipio ya esperaba un rendimiento significativamente menor, en comparación con el año pasado, debido a que muchos agricultores se encontraban en un año de descanso y a la falta de lluvias en primavera.
«Ahora no habrá prácticamente nada», afirmó Guillén.