Aceitunas de mesa: la DOP Kalamata, una espada de doble filo

En otras regiones fuera de Mesenia se querrían comercializar aceitunas de mesa con la denominación de origen «Kalamata». El problema es que eso no está permitido.

Dado que la recolección de la aceituna ya ha comenzado y teniendo en cuenta que muchas zonas del país se han visto afectadas por la sequía estival, hay opiniones encontradas sobre la producción y los precios del aceite de oliva de esta temporada.

Pero, aunque la mayor parte de la atención se centra en el aceite de oliva, existe un debate latente en torno a las aceitunas de mesa, que constituyen un sector más pequeño, pero rentable, en este país.

Según informa el periódico To Vima, se espera que la cosecha de esta temporada en Grecia sea la mayor desde 1980, con casi 300 000 toneladas de aceitunas. Pero, dado que la financiación bancaria es prácticamente inexistente debido a la maltrecha economía del país, las empresas comerciales no pueden comprar la cantidad de aceitunas que necesitan para mantener sus ventas. Para colmo de males, se prevé que los precios de las aceitunas de mesa sean entre un 20 y un 30 por ciento más bajos que los del año pasado debido a la elevada producción.

Sin embargo, este no es el caso de la conocida variedad de aceituna Kalamata. La demanda mundial de Kalamata siempre supera a la oferta y esta variedad específica puede mantener mejores precios que cualquier otra. Aun así, su éxito genera un punto de desacuerdo: las aceitunas Kalamata cuentan con la etiqueta de «Denominación de Origen Protegida» (DOP), lo que indica su valor especial para los consumidores.

Por definición, la etiqueta DOP es un distintivo específico de la zona y establece que solo las aceitunas procedentes de la región de Mesenia, en el sur del Peloponeso, pueden ostentar el título, a pesar de que se puedan producir aceitunas de la misma variedad en otros lugares.

Así pues, aunque la etiqueta DOP permite a los productores y comerciantes de aceitunas de Mesenia vender a precios más altos, también impide que los productores de otras zonas obtengan mayores beneficios. Recientemente, el Ministerio de Agricultura ha aceptado las peticiones de solicitar a la Unión Europea la ampliación de la DOP «Aceitunas de Kalamata» a las zonas vecinas de Mesenia, una solicitud que, a su vez, ha suscitado quejas de otras regiones que quieren su parte.

La cuestión ilustra cómo una denominación de origen protegida puede ser un arma de doble filo para el sector, ya que da pie a conflictos tan indeseables hoy en día, cuando debería prevalecer la solidaridad.