Un nuevo proyecto en Grecia tiene como objetivo descifrar las variedades autóctonas de olivo
Grecia pretende analizar el genoma de la aceituna para preservar sus variedades y elaborar productos de mayor calidad.
Está a punto de ponerse en marcha la primera iniciativa a gran escala para identificar el genoma de los cultivares de olivo griegos. El proyecto forma parte del programa «Iconic Initiatives», supervisado por la Secretaría General de Investigación y Tecnología de Grecia. El programa incluye medidas destinadas a tres sectores fundamentales de la economía agrícola del país: el olivo, la miel y la vid.
La trazabilidad del origen de las variedades es muy importante, ya que nos permitirá etiquetarlas de forma útil para fines de comercialización.
El objetivo es descifrar y analizar por completo el material genético de las variedades de aceituna autóctonas con el fin de rastrear el género y el origen de los cultivares y preservar los diferentes clones mediante la documentación y la protección de su estructura. Se espera que esto dé lugar a productos de marca con una ventaja competitiva frente a los productos rivales del mercado.
«Olive Routes» es la iniciativa del programa dedicada a las aceitunas y la primera de las tres en ponerse en marcha.
Se creará una red de institutos académicos y de investigación en el campo de la biología molecular y la ingeniería genética, a la que se le asignará la tarea de identificar y registrar el material genético de los cultivares autóctonos hasta el nivel molecular.
Mediante el empleo de métodos científicos avanzados, los investigadores analizarán el código genético de los olivos con el fin de lograr la trazabilidad de los cultivares y obtener una visión clara de sus características especiales.
Todas las variedades registradas se incorporarán a la base de datos de variedades vegetales de la Unión Europea y los científicos utilizarán nuevas herramientas para mejorar los productos y comprender mejor su relación con el bienestar y la longevidad humanos.
Giorgos Chourdakis, director de la oficina del viceministro de Investigación e Innovación, destacó en una entrevista con un periódico agrícola griego la importancia del proyecto en términos de comercialización y marca.
«La trazabilidad del origen de las variedades es muy importante porque nos permitirá etiquetarlas de forma útil para fines de comercialización. El plan es que cada producto tenga una marca», afirmó.
A continuación, Chourdakis describió los efectos del proyecto desde el punto de vista nutricional: «Las características y cualidades especiales de los productos identificadas por la investigación podrían imprimirse en sus envases. Potencialmente, podríamos conseguir una declaración de propiedades saludables para algunos de los productos, y esto solo se logrará aplicando métodos científicos modernos en el sector agroalimentario».
El programa tendrá como objetivo destacar las cualidades de los productos básicos y crear valor añadido, proporcionando al mismo tiempo un marco para un modelo de producción mejorado. Se dispone de un presupuesto de 5 millones de euros (6 millones de dólares) para la fase inicial del programa, cuya finalización se prevé que tarde hasta dos años.