La cosecha de aceitunas en Sudáfrica avanza prácticamente sin contratiempos
Sudáfrica se encuentra en confinamiento para evitar la propagación del coronavirus, pero, con los permisos necesarios, los productores de aceite de oliva virgen extra siguen con la cosecha.
Más de la mitad de la economía sudafricana se paralizó cuando el país entró en un confinamiento de 21 días el 27 de marzo para combatir la propagación de la COVID-19, pero la recolección de aceitunas —que comenzó hace aproximadamente un mes y continuará hasta agosto— se llevará a cabo prácticamente sin obstáculos.
En virtud de las restricciones del confinamiento, los sudafricanos solo pueden salir de casa para comprar productos de primera necesidad y para proporcionar bienes y servicios esenciales. Los prestadores de servicios esenciales, como el personal sanitario y los agricultores, necesitan permisos para salir de casa o desplazarse mientras desempeñan sus funciones.
Véase también: Actualizaciones sobre la cosecha de 2020Tres días antes de que el país entrara en confinamiento, la ministra de Agricultura, Reforma Agraria y Desarrollo Rural, Thoko Didiza, aseguró al sector agrícola que «la producción agrícola en todas sus formas no se verá afectada».
En su mensaje al sector agrícola y alimentario del país, la ministra instó a los agentes implicados a cumplir y respetar estrictamente las normas sanitarias para contener y prevenir la propagación de la COVID-19.
«Junto con la industria», afirmó Didiza, «estamos trabajando en unos procedimientos operativos para el sector que garanticen el cumplimiento de las medidas anunciadas por el presidente. Esto incluye la provisión de medidas de higiene para los empleados del sector, especialmente los trabajadores agrícolas».
Didiza también anunció que el departamento ha destinado 1 200 millones de ZAR (unos 65,8 millones de dólares) para hacer frente a los efectos del coronavirus y garantizar una producción alimentaria sostenible «tras la pandemia».
Además, señaló que el departamento ha puesto a disposición del Banco de Desarrollo Agrícola y Territorial de Sudáfrica 100 millones de ZAR (unos 5,5 millones de dólares) para ayudar a los agricultores en situación de dificultad.
En un informe reciente, JPMorgan Chase & Co. pronosticó que la economía de Sudáfrica será una de las cinco economías nacionales más afectadas por el impacto del coronavirus.
Tras la entrada del país en confinamiento, este sufrió dos duros golpes: la agencia de calificación Moody’s Investors Service rebajó su calificación crediticia a la categoría de «basura», y la agencia de calificación Fitch rebajó su calificación crediticia de BB+ a BB y le asignó una perspectiva negativa.