Un pacto para proteger el olivar andaluz

La Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA) y la Fundación Juan Ramón Guillén han firmado un acuerdo de colaboración para proteger y promover los olivares andaluces.


Santiago Herrero

El presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), Santiago Herrero, y el director de la Fundación Juan Ramón Guillén, Álvaro Guillén, han firmado un acuerdo de colaboración para proteger y promover los olivares andaluces, no solo desde el punto de vista de la calidad del aceite de oliva, sino también como motor medioambiental y como herramienta para el turismo, la cultura y la creación de empleo en el campo andaluz.

Esta colaboración tiene por objeto ayudar a la Fundación a alcanzar sus objetivos: aumentar la visibilidad del medio rural y, en particular, de los olivares; fomentar el compromiso social entre sus agentes; y llevar a cabo actividades de investigación y desarrollo.

La Fundación Juan Ramón Guillén está integrada por sectores profesionales como el empresarial y los centros universitarios, entidades financieras, asociaciones agrícolas y cooperativas. También están representados el CEA, la Universidad de Jaén, el Colegio de Ingenieros Agrónomos de Andalucía, Jaencoop y Caja Rural Jaén.

El CEA, principal interlocutor de los empresarios de Andalucía, aporta a la Fundación su importante visión y colaboración para desarrollar numerosos proyectos y oportunidades para el emprendedor rural.

Patrimonio del olivo

En la actualidad, uno de los proyectos de mayor envergadura que lleva a cabo la Fundación es lograr el reconocimiento y la declaración del olivar como Patrimonio de la Humanidad. Para ello, se han habilitado foros en línea con el fin de recabar el apoyo popular a esta iniciativa.

La sede de la Fundación Juan Ramón Guillén se encuentra en la Hacienda Guzmán, una antigua almazara del siglo XVI, que alberga más de 140 variedades diferentes de olivos procedentes de los cinco continentes, todas ellas en producción.

En esta «olivoteca», los visitantes pueden conocer las características de cada una de las especies en un proceso continuo de investigación y estudio financiado por la Unión Europea.

Hay variedades procedentes de Grecia, Israel, Turquía y Argentina, cada una con su color, forma, tipo de ramas y fruto particulares.

A lo largo de la visita, los visitantes pueden apreciar los diferentes tipos de hojas y aceitunas: alargadas, en forma de cuerno, en forma de pico, arrugadas, en forma de uva o de cereza.

«Heredé el amor por la tierra, por los olivos y su fruto, la aceituna. Respeto y admiro el culto a este prodigioso jugo, el aceite de oliva virgen extra, y me apasionan los ritos tradicionales que acompañan cada uno de los procesos por los que pasa la aceituna, desde la plantación hasta la recolección», afirma Juan Ramón Guillén, presidente y fundador de Aceites del Sur y embajador de la Fundación Juan Ramón Guillén.



Los artículos de Mercacei también aparecen en la revista Mercacei y no son editados por Olive Oil Times.