Investigadores españoles desarrollan una «nariz electrónica» portátil

Unos investigadores españoles han desarrollado una «nariz electrónica» económica y portátil que, según afirman, resulta muy prometedora para su uso en análisis organolépticos y en el control de calidad de los alimentos.

Unos investigadores españoles han desarrollado una «nariz electrónica» económica y portátil que, según afirman, resulta muy prometedora para su uso en ensayos organolépticos y en el control de calidad de los alimentos.

Aunque las denominadas «narices electrónicas» no son una novedad, el Grupo de Investigación en Sistemas Sensoriales de la Universidad de Extremadura afirma que su sistema reduce el tiempo y el coste de las pruebas.

En un comunicado de prensa reciente, el investigador Jesús Lozano afirmó que el nuevo sistema —que imita la nariz humana— no solo puede ofrecer resultados cuantitativos en un minuto, sino que su puesta en marcha cuesta diez veces menos que los métodos existentes.

«La desventaja de este dispositivo portátil… es que, al igual que ocurre con el sentido del olfato de los mamíferos, la “nariz electrónica” necesita ser sensibilizada con muestras conocidas, y cuantas más pruebas realice, más precisos serán sus resultados», afirmó.

Además de su uso en el análisis del agua, el sistema sería muy útil para el control de calidad en la industria alimentaria, la evaluación de las propiedades organolépticas del vino, la detección de explosivos y enfermedades, y el desarrollo de fragancias y cosméticos, según la universidad.

Hugo Regojo, director general del grupo de aceite de oliva Bogaris en EE. UU., pidió recientemente que el sector del aceite de oliva aprovechara esta tecnología. En el Seminario sobre el Sabor y la Calidad del Aceite de Oliva celebrado en St. Helena en enero, afirmó que existía la «necesidad de mejorar la nariz electrónica y la detección electrónica de defectos sensoriales en la tecnología del aceite, para controlar el fraude en la industria».

El Consejo Oleícola Internacional está revisando actualmente métodos de análisis nuevos y existentes diseñados para mejorar la calidad y la autenticidad de los aceites de oliva y de orujo de oliva, pero aún no ha hecho públicos los detalles.

El director ejecutivo del COI, Jean-Louis Barjol, declaró la semana pasada que no había perspectivas de que se abandonara el uso de paneles sensoriales para determinar la calidad del aceite de oliva. «Tenemos en muy alta estima nuestro método de análisis sensorial… y lo consideramos un criterio de calidad esencial», afirmó.