Los olivos de Getsemaní, entre los más antiguos del mundo
Un estudio de tres años sobre los árboles del famoso jardín de Jerusalén ha revelado que sus troncos y ramas tienen unos 900 años.
Un estudio de tres años de duración realizado sobre tres de los olivos situados en Getsemaní, Jerusalén, ha revelado que sus troncos y ramas tienen unos 900 años de antigüedad, lo que los convierte en algunos de los olivos más antiguos que se conocen.
El estudio, llevado a cabo por el Consejo Nacional de Investigación de Italia en colaboración con varias universidades italianas, examinó muestras de tres de los ocho olivos que se encuentran en este jardín de gran importancia religiosa. Las muestras indicaron que los árboles databan de mediados del siglo XII, aunque se cree que las raíces podrían ser incluso más antiguas.
La datación por carbono indicó que las tres muestras procedían de los años 1092, 1166 y 1198, respectivamente. Los cinco árboles restantes no pudieron analizarse, ya que se han vuelto tan retorcidos que los troncos están huecos, dejando solo material vegetal más joven.
El análisis de ADN también reveló que todos los árboles tenían un genotipo idéntico, lo que indica que probablemente proceden de un árbol «padre» común. Esto sugiere que los árboles eran originalmente esquejes de ramas tomados de un árbol más grande, posiblemente en un intento de mantener su linaje. Esta práctica sigue siendo habitual hoy en día.
Existe cierto debate sobre la precisión de las diversas técnicas para determinar la edad de los olivos. Muchos olivos antiguos de todo el mundo no han sido sometidos a pruebas científicas fiables, y las estimaciones de su verdadera edad varían enormemente.
Dos olivos famosos suelen disputarse el título de los más antiguos del mundo. Se cree que el olivo de Vouves, en La Canea (Grecia), un árbol que aún da frutos, tiene 2.000 años según el análisis de los anillos del tronco. Sin embargo, algunos científicos creen que su edad se acerca más a los 4.000 años. El otro aspirante es el olivo de Al Badawi, en el pueblo de Al Walaja, Belén, del que se cree que tiene entre 4.000 y 5.000 años.

El Jardín de Getsemaní (Getsemaní significa «prensa de aceitunas» en hebreo) es un lugar importante para cristianos, judíos y musulmanes. Se cree que es el lugar donde Jesucristo rezó antes de ser crucificado y donde más tarde fue traicionado por Judas.
Aunque en la Biblia se mencionan olivos adultos presentes en esa época, no está claro si se trata de los mismos árboles que se encuentran hoy en ese lugar. Los olivos son capaces de rebrotar desde las raíces si se talan, y también existe la posibilidad de que los árboles fueran replantados o sustituidos en algún momento a lo largo de los años.
La edad de las muestras concuerda bien con lo que se sabe de la época, según las crónicas de viaje de los peregrinos. Se alega que la segunda balisca de Getsemaní se construyó en torno a este periodo, y parece probable que el jardín se reordenara, lo que dio lugar a la renovación de los olivos durante el proceso de construcción.
