En Montoro, la atención se centra en las finanzas, la calidad y el turismo
La pintoresca localidad de Montoro celebró la XVIII Feria de la Aceituna.
A media hora en coche al noreste de la ciudad andaluza de Córdoba se encuentra la pintoresca localidad de Montoro. La localidad no solo es sede de la DOP Montoro-Adamuz, con sus 19 000 hectáreas de olivares y 8 almazaras, sino que Montoro también acoge una popular Feria de la Aceituna bianual, cuya 18.ª edición se celebró el 11 de mayo en el Complejo del Aceite de Oliva de la Fundación del Patrimonio Comunitario del Olivo.
«La Feria de la Aceituna de Montoro mejora cada año que se celebra», afirmó Víctor Pérez, de Finca la Torre, ganador de cuatro medallas de oro en el Concurso Internacional de Aceite de Oliva de Nueva York de este año. «Hace años, la feria presentaba principalmente maquinaria agrícola y de molienda, y ahora veo indicios de un cambio hacia la importancia del aceite de oliva de alta calidad», declaró a Olive Oil Times.
Este año hubo 120 puestos en el recinto ferial, una sala de conferencias con ponentes destacados y una sala de degustación con al menos 80 aceites de oliva virgen extra galardonados. Aunque la mayoría de los aceites de oliva procedían de España, también había algunos de Italia, Portugal, Marruecos, Israel y Grecia.
El jueves, los ponentes se centraron en la importancia de la economía, la calidad y el papel del turismo. La alcaldesa de Montoro y presidenta de la AEMO (Asociación Española de Municipios Olivareros), Ana María Romero, habló sobre la importancia del oleoturismo para la economía, el arduo trabajo necesario para construir un futuro mejor y las innovaciones que se podían ver en la feria.
También intervinieron Ammar Assabah, subdirector, y María Isabel Gómez, responsable de estadísticas del Consejo Oleícola Internacional (COI).
Assabah informó a la audiencia sobre los objetivos del nuevo Acuerdo Internacional sobre el Aceite de Oliva y las Aceitunas de Mesa y pasó a explicar las tres funciones principales del COI: acercar a los miembros del COI, ampliar las actividades a los países consumidores y simplificar los procedimientos.
Gómez guió a los participantes a través de una serie de diapositivas que mostraban datos estadísticos sobre importaciones, exportaciones y consumo. Gómez señaló que, aunque se ha producido un aumento del consumo mundial de aceite de oliva, se ha registrado una disminución del consumo europeo, lo que atribuyó a la crisis económica.
Juan Vilar (GEA Iberia) y José María Penco (AEMO) fueron los siguientes en intervenir, presentando el Estudio Internacional sobre los Costes de Producción del Aceite de Oliva. El estudio, realizado conjuntamente por sus entidades y el COI, analizó en 14 países el coste de producir un kg de aceite de oliva virgen utilizando siete métodos diferentes de cultivo del olivo.
Los resultados del estudio muestran los sistemas de cultivo más rentables, así como los países con los costes de producción más bajos. Entre sus recomendaciones se incluían: la conversión de los sistemas tradicionales en sistemas más mecanizados e intensivos; una mayor cooperación entre productores; el aprovechamiento de los subproductos; y la importancia de la formación y la transferencia de conocimientos.
También estuvieron presentes figuras públicas de organismos regionales y nacionales. Carlos Sánchez Laín, del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, explicó que el sector no debe olvidar todo lo que ha logrado. Durante su presentación, Sánchez destacó la importancia de la excelencia del producto, la ardua labor que está llevando a cabo la Interprofesional del Aceite de Oliva Español y la necesidad de crear un mercado para promocionar los aceites de oliva españoles.
Soledad Serrano, de QvExtra, explicó la importancia no solo de crear un producto de excelencia, sino también uno que aporte beneficios para la salud y una experiencia gastronómica única. También destacó que el 80 % de los consumidores no sabe qué es la calidad y que el uso de un sello como QvExtra puede ayudar a identificar los AOVE excepcionales.
Pérez, de Finca la Torre, guió al público a través de su trayectoria personal hasta conseguir uno de los mejores aceites de oliva del mundo. Víctor y su equipo comenzaron por cambiar toda la filosofía de producción. Abandonó las viejas formas de cultivo, recolección y molienda en favor de prácticas modernas y ecológicas. También se deshizo de la antigua imagen, diseñó una nueva botella y renovó el logotipo. A continuación, invitó a los visitantes a conocer su explotación, creando transparencia en todo lo que hace Finca la Torre.
El oleoturismo fue el último tema tratado por José Gálvez —cuya marca Oro Bailén ha ganado el oro en el NYIOOC durante cuatro años consecutivos— y Yolanda Caballero (Ayuntamiento de Jaén). Gálvez coincidió con Pérez en que el turismo es una forma importante de transmitir transparencia. Su familia, en Oro Bailén, ha montado una exposición audiovisual para los visitantes que acuden fuera de temporada, cuando no se elabora aceite de oliva. También ofrecen catas y cuentan con una preciosa tienda.
Caballero explicó que el oleoturismo es una forma de obtener «una segunda cosecha» de la producción de aceite de oliva. Detalló todo el trabajo que Jaén ha realizado en los últimos años para desarrollar el Oleo Tour Jaén. Descubrieron que contaban con todos los ingredientes (molinos, gastronomía, alojamientos rurales, ferias locales, museos) para crear una experiencia turística única. Desde que comenzaron, no ha sido más que un éxito, afirmó.
El viernes, la AEMO entregó los premios a la Difusión de la Cultura del Olivo, Mejor Molino, Mejor Maestro Molinero y Mejor Olivo Monumental.
La DOP de Priego de Córdoba recibió el primer premio a la difusión de la cultura del olivo por su proyecto «Desayunos Saludables». El segundo premio de esta categoría fue para Oro Bailén por su labor en el oleoturismo. El tercer premio se otorgó a Felipe Augusto Agudo por su página web, «La Moltura, Comunidad de los Oleo-Aficionados». Carmen Sánchez recibió un reconocimiento especial por su labor en Alemania.
El premio a la Mejor Molinería fue para Agrícola de Bailén-Virgen de Zocueca S.C.A., productora de la marca Picualia. El premio al Mejor Maestro Molinero fue otorgado a Juan María Cano González, de la empresa cordobesa Oleum Hispania. Por último, el premio al Mejor Olivo Monumental fue para el «Olivo de las cuatro patas», del pueblo de Canet Lo Roig, en Castellón.