Los huesos de aceituna, «ideales» para las barreras acústicas
Unos científicos de Valencia han encontrado un nuevo uso para los huesos de aceituna sobrantes: su incorporación a las pantallas acústicas para reducir el ruido ferroviario y de la carretera.

Unos científicos de Valencia han desarrollado un nuevo uso para los huesos de aceituna sobrantes: su aplicación en pantallas acústicas, como las que se utilizan para reducir el ruido ferroviario y de la carretera.
Descubrieron que la porosidad de los huesos de aceituna —en particular los carbonizados— les confiere una gran capacidad de absorción.
Los investigadores del proyecto Panolston, del Instituto de Transporte y Territorio de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), junto con la empresa de prefabricados Precon, afirman que las pantallas acústicas de hormigón poroso fabricadas con huesos de aceituna carbonizados son una alternativa viable a las opciones actuales.
La ingeniera civil e investigadora de la UPV, Julia Real, ha señalado que no solo mitigan el ruido ferroviario y de la carretera, «sino que proporcionan una nueva salida y un valor añadido a un subproducto agrícola, los huesos de aceituna».
«Hemos comparado su rendimiento acústico con el de pantallas fabricadas con hormigón poroso convencional, y también con madera o lana mineral con chapa perforada, y su capacidad de absorción es muy competitiva», señaló.
Las pantallas fabricadas con lana mineral son una de las mejores opciones actualmente en el mercado, pero son caras, con un coste de entre 90 y 120 €/m², y funcionan más reflejando que absorbiendo el ruido. Las pantallas de madera están ahora en gran medida obsoletas, señaló.
«Nuestras pantallas de hormigón poroso y huesos de aceituna carbonizados no solo reflejan el ruido, sino que lo absorben, y con niveles de absorción muy elevados. Además, no se queman porque los huesos ya han sido carbonizados, y son un 18 % más baratas».
Dependiendo de la proporción de carbón de hueso de olivo utilizado y del acabado de la superficie de la pantalla, se pueden absorber diferentes frecuencias. Esto permite adaptarse a diferentes tipos de ruido, como el de una autopista o un tren de alta velocidad, afirmó.
Laura Montalbán Domingo, investigadora de la UPV, explicó a Olive Oil Times que los huesos de aceituna carbonizados tienen un alto nivel de porosidad. «La porosidad abierta permite que una onda sonora penetre en el material y se disipe al “chocar” contra las paredes interiores de un poro, mientras que la porosidad cerrada modifica la densidad y la rigidez del material, alterando la respuesta vibratoria de la pantalla», señaló.
Según un informe de ScienceDaily sobre la producción de bioetanol a partir de huesos de aceituna, los sectores español del aceite de oliva y de la aceituna de mesa generan conjuntamente alrededor de 4 millones de toneladas de residuos de huesos de aceituna al año. Hasta ahora, su principal uso ha sido la generación de energía en calderas de biomasa.
Por otra parte, según el blog Tea Obsession, el carbón vegetal de hueso de aceituna forma parte de la antigua cultura del té de Chao Zhou, en China, donde se utiliza tanto para hervir como para aromatizar el agua.