Nuevo método para detectar micotoxinas en el aceite de oliva
El método es sencillo, rápido y económico, y permite a los científicos y a las autoridades determinar si los niveles de micotoxinas en las muestras de aceite de oliva superan el límite considerado seguro para el consumo.
Investigadores de la Universidad de Almería, en España, han descubierto un método analítico rápido, sencillo y económico que permite detectar sustancias tóxicas generadas por microorganismos en los aceites vegetales comestibles.
El método analítico emplea cromatografía líquida de ultra alta resolución combinada con espectrometría de masas en tándem para identificar micotoxinas en los aceites y se basa en un procedimiento QuEChERS (rápido, fácil, barato, eficaz, robusto y seguro).
Las micotoxinas son sustancias naturales producidas por algunas especies de hongos y se encuentran en cultivos, entre ellos las aceitunas. Cuando se consumen, pueden tener efectos negativos en la salud humana, como alucinaciones y problemas inmunitarios graves. Por este motivo, los niveles máximos de micotoxinas tolerados en los alimentos suelen ser bajos.
Como resultado del estudio, que analizó el aceite de oliva por primera vez, las organizaciones de seguridad alimentaria disponen ahora de datos que ayudan a determinar la cantidad máxima de toxinas y microorganismos que se pueden consumir de forma segura en el aceite de oliva.
Estos resultados permitirán a las autoridades sanitarias desarrollar normativas sobre el nivel de micotoxinas permitido en los aceites comestibles en el futuro.