La promoción de la dieta mediterránea está en consonancia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas

La Fundación de la Dieta Mediterránea, tras destacar la necesidad de la cooperación entre los sectores público y privado, presentó su estrategia para alcanzar los objetivos de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas para el desarrollo sostenible.

En una conferencia celebrada este mes en Barcelona, la Fundación Dieta Mediterránea presentó su iniciativa para contribuir al cumplimiento de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas.

Aprobada en 2015, la agenda definió 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) con el fin de lograr un crecimiento económico más sólido y sostenible en todo el mundo.

Véase también: El proyecto de biodiversidad se expande más allá de España

El presidente de la Fundación Dieta Mediterránea, Francisco Martínez Arroyo, afirmó que los ODS están en consonancia con los principios de la dieta mediterránea. También hizo un llamamiento a formar un frente unido para luchar contra el cambio climático.

La conferencia, titulada «¿Cómo puede la dieta mediterránea ayudar a alcanzar los ODS?», se celebró en el Palacio de Pedralbes de Barcelona en colaboración con la Generalitat de Cataluña, y contó con la presencia de numerosos representantes gubernamentales, así como de participantes de importantes organizaciones del sector privado.

Entre estos últimos se encontraban Mauricio García Quevedo, director general de la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas, y Jordi Valls, director general de Mercabarna, el mayor mercado mayorista de alimentos frescos de Europa.

El foro se caracterizó por el consenso sobre la necesidad de aumentar considerablemente la colaboración entre el sector público y el privado.

José Luis Bonet, presidente de la Cámara de Comercio de España, destacó los beneficios estratégicos de la sostenibilidad para el sector privado, afirmando que genera nuevas oportunidades de negocio, promueve una mayor eficiencia operativa en la organización y permite a las empresas fortalecer las relaciones con sus partes interesadas.

Martínez pidió que se otorgara un mayor protagonismo a los agricultores y pescadores individuales que constituyen la base de la dieta mediterránea, afirmando que «deben obtener rentabilidad de sus actividades y formar parte del proceso de toma de decisiones de los consumidores».

También hizo hincapié en la necesidad de mejorar el etiquetado, incluyendo el uso eficaz de las Denominaciones de Origen Protegidas y las Indicaciones Geográficas Protegidas.

«Es importante que los consumidores comprendan la historia de cada producto alimenticio, porque la dieta mediterránea no es solo comida, sino una forma de entender el entorno, de relacionarnos entre nosotros, de disfrutar del consumo local y de temporada y de seguir transmitiendo nuestra historia y nuestro patrimonio cultural», afirmó.