El director ejecutivo de Syngenta: la crisis de Ucrania exige un cambio de rumbo respecto a la agricultura ecológica

Erik Fyrwald advirtió de que centrarse en seguir los protocolos de la agricultura ecológica en lugar de las prácticas sostenibles agravará la inseguridad alimentaria mundial.

El director ejecutivo de Syngenta, un gigante suizo de productos agroquímicos propiedad de la empresa estatal ChemChina, ha pedido a los agricultores de los países ricos que dejen de lado la producción ecológica y se centren en la sostenibilidad.

El director ejecutivo de Syngenta, Erik Fyrwald, declaró al periódico suizo NZZ am Sonntag que la agricultura ecológica no permite obtener rendimientos suficientes para hacer frente a la inseguridad alimentaria prevista en algunas zonas de África y Asia debido a la invasión rusa de Ucrania.

Dependiendo del producto, los rendimientos de la agricultura ecológica pueden reducirse hasta un 50 %. La consecuencia indirecta es que la gente en África se muere de hambre porque nosotros consumimos cada vez más productos ecológicos.– Erik Fyrwald, director ejecutivo de Syngenta

La propuesta del director de una de las mayores empresas de tecnología agrícola y agroquímica del mundo ha sido recibida con escepticismo por los agricultores de Suiza y la vecina Italia.

En la entrevista, Fyrwald afirmó que la producción mundial de alimentos se ha visto obstaculizada en los últimos años por las sequías en América del Norte y del Sur, sumadas a los efectos de la pandemia de COVID-19, factores que han afectado a los precios de los cultivos básicos, como la soja y los cereales.

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Añadió que la invasión rusa de Ucrania ha empeorado significativamente una situación ya de por sí compleja.

«Ucrania alimenta a 400 millones de personas. El Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas cubre las necesidades de 125 millones; la mitad del grano procede de Ucrania, y ahora ya no está», afirmó.

Fyrwald añadió que la crisis probablemente se agravaría aún más en otoño si continúa el actual bloqueo de los envíos de alimentos desde Ucrania.

El director ejecutivo de Syngenta señaló que muchos países en desarrollo y personas de China, Oriente Medio y África dependen de Ucrania.

«Europa y Estados Unidos son los que están sintiendo principalmente los efectos de esta escasez en los precios», dijo Fyrwald. «Aun así, tienen la obligación de producir suficientes alimentos para evitar una crisis alimentaria en los países pobres».

Erik Fyrwald

Añadió que la edición genómica y la tecnología para mejorar la producción alimentaria en los países más ricos deberían ocupar un lugar central en la agenda alimentaria.

Al mismo tiempo, Fyrwald señaló que la prohibición del uso de algunos productos en muchos países ya está afectando a su capacidad para obtener rendimientos suficientes.

Ante el problema de la seguridad alimentaria mundial, Fyrwald pidió a la Unión Europea que reconsiderara su estrategia para aumentar la producción y reducir el uso de la tierra con la ayuda de las nuevas tecnologías.

«En cambio, la UE exige a sus miembros que alcancen una cuota global de producción ecológica del 25 %», afirmó en referencia al Pacto Verde Europeo.

No es la agricultura ecológica, sino nuestro apetito por la carne lo que fomenta un mayor uso de la tierra. El 43 % de la tierra cultivable suiza se dedica al cultivo de piensos, y aún así importamos 1,2 millones de toneladas al año.– Kilian Baumann, presidente de la Asociación Suiza de Pequeños Agricultores

«Dependiendo del producto, los rendimientos de la agricultura ecológica pueden reducirse hasta un 50 %», añadió Fyrwald.

«La consecuencia indirecta es que la gente en África se muere de hambre porque nosotros consumimos cada vez más productos ecológicos».

«Nadie puede desear eso en serio», continuó. «Se debería permitir a la gente comprar productos ecológicos si así lo desea, pero los gobiernos deberían considerar la relevancia del problema que suponen las pérdidas de rendimiento».

Según Fyrwald, la industria de los alimentos ecológicos obtiene grandes beneficios debido a la creciente demanda de estos productos, «pero no se puede ignorar simplemente esa menor producción. Se está privando de alimentos a la población africana porque queremos productos ecológicos y nuestros gobiernos apoyan la agricultura ecológica».

Afirmó que la agricultura ecológica requiere superficies más extensas, lo que conlleva un aumento de la producción de dióxido de carbono debido a la necesidad de arar esos campos.

Fyrwald añadió que la mayoría de los productores ecológicos «utilizan pesticidas a gran escala», con resultados modestos en comparación con los productos fitosanitarios convencionales.

También señaló que el cobre se utiliza mucho en la agricultura ecológica «porque es natural», y eso ocurre incluso siendo un metal pesado que, «según la UE», no tiene un uso seguro.

Como era de esperar, la entrevista de Fyrwald está siendo criticada por muchos en el sector agrícola.

Kilian Baumann, agricultor ecológico y presidente de la Asociación Suiza de Pequeños Agricultores, calificó de «grotesca» la propuesta del director ejecutivo de Syngenta.

Añadió que los agricultores se están esforzando por reducir el uso de pesticidas y replicó que «no es la agricultura ecológica, sino nuestro apetito por la carne lo que fomenta un mayor uso de la tierra. El 43 % de la tierra cultivable suiza se dedica al cultivo de piensos, y aún así importamos 1,2 millones de toneladas al año».

También están surgiendo fuertes reacciones contra Fyrwald en Italia, el segundo mayor productor de alimentos ecológicos después de Estados Unidos.

Según Coldiretti, una asociación de agricultores que criticó la entrevista calificándola de «ataque a la producción ecológica», Italia cuenta con 70 000 explotaciones dedicadas a la agricultura ecológica y más de dos millones de hectáreas cultivadas de forma ecológica.

Ettore Prandini, presidente de la organización, replicó que el aumento de los rendimientos debe conseguirse «salvando empresas y granjas».

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la agricultura ecológica es fundamental para hacer más sostenible el sector agrícola mundial.

«La agricultura ecológica tiene en cuenta el efecto a medio y largo plazo de las intervenciones agrícolas en el agroecosistema», afirmó la FAO.

«Su objetivo es producir alimentos al tiempo que se establece un equilibrio ecológico para prevenir problemas de fertilidad del suelo o plagas», concluyó la organización. «La agricultura ecológica adopta un enfoque proactivo, en lugar de tratar los problemas una vez que surgen».