El Parlamento turco suspende las operaciones de extracción de carbón en los olivares

El proyecto de ley, que habría permitido la explotación minera del carbón en las inmediaciones de los olivares, ya había sido suspendido en 2020 y ahora ha sido rechazado por el Parlamento.

El Parlamento turco no debatirá un proyecto de ley que permitiría la explotación minera del carbón junto a olivares o dentro de ellos.

El Partido Justicia y Desarrollo (AKP), en el poder, apoyó esta medida tan controvertida. Sin embargo, fue rechazada tras una acalorada sesión de la Comisión de Energía del Parlamento.

Los promotores del proyecto de ley pretendían hacer accesibles las vastas reservas de carbón de la región del Egeo, al oeste del país, y de la costa sur, a lo largo del mar Mediterráneo. Alegaron la necesidad de mantener en funcionamiento al menos tres centrales eléctricas.

Esas son las zonas donde se concentra la mayor parte del cultivo de olivos de Turquía. Muchos agricultores, habitantes de las aldeas y organizaciones medioambientales nacionales han protestado contra la propuesta.

Véase también: Noticias del sector del aceite de oliva

Mientras los opositores a la propuesta entraban en la Comisión con ramas de olivo en las manos, Mustafa Elitas, vicepresidente del grupo del AKP, dijo: «Si se produce una crisis energética en los próximos años, la culpa recaerá sobre aquellos que intentan impresionarnos aquí haciendo una corona con una rama de olivo».

Los diputados de la oposición se pusieron del lado de los manifestantes y pidieron la derogación del proyecto de ley, argumentando que tenía como objetivo «saquear la naturaleza» cuando están en juego la seguridad alimentaria y el clima. Advirtieron contra la destrucción de bosques y olivares, que se vería provocada por la creación de nuevas minas de carbón.

«Nuestros amigos tienen razón en sus reacciones. Sin embargo, nos preocupa el funcionamiento de tres centrales eléctricas en un periodo de crisis energética en Europa. Nuestro objetivo no es repartir dinero a nadie», añadió Elitas en sus declaraciones finales. La sesión concluyó cuando el AKP accedió a eliminar la disposición del proyecto de ley.

La retirada del artículo que daba luz verde a las minas se produce tras varios años de intenso debate político. Todo comenzó en noviembre de 2020, cuando el Parlamento rechazó la primera propuesta.

En marzo de 2022, el Gobierno introdujo cambios en la normativa energética que se publicaron en el Boletín Oficial y constituían una autorización formal para las operaciones mineras en las regiones productoras de aceite de oliva.

El Hurriyet Daily News informó sobre la controversia en aquel momento. Afirmó que, según el Ministerio de Energía y Recursos Naturales, los olivares situados en la ubicación de las nuevas minas se trasladarían a otras zonas sin coste alguno para los agricultores.

El plan preveía recursos para replantar los olivares en terrenos de igual tamaño y pedía a las empresas mineras que plantaran cinco nuevos plantones por cada olivo trasladado. También regulaba la restauración de los olivares una vez concluidas las operaciones mineras.

El plan fue bloqueado por la Sala Octava del Consejo de Estado, que argumentó que podía ir en contra del interés público.

Turquía es uno de los países productores de aceite de oliva más importantes del mundo. En la temporada actual, los productores locales de aceite de oliva esperan una cosecha récord estimada en 400 000 toneladas, muy por encima de las 228 000 toneladas registradas en la temporada 2021/2022.

La producción de aceitunas de mesa también alcanzará un nuevo récord y superará las 700 000 toneladas.

Según informa EuroCoal, el carbón representa la principal fuente de energía de Turquía, cubriendo algo menos del 30 % del suministro energético del país. El gas y el petróleo fósiles suman, en conjunto, alrededor del 56 % del suministro energético.