El acuerdo del Brexit garantiza un comercio sin aranceles, pero no sin fricciones, para los productores

El acuerdo comercial posterior al Brexit ofrece la seguridad que tanto esperaban los productores de aceite de oliva de la UE, pero la nueva realidad comercial distará mucho de ser la de siempre.

Tras años de arduas negociaciones, el Brexit se ha convertido por fin en una realidad, con un acuerdo comercial alcanzado entre la Unión Europea y el Reino Unido en el último momento.

El hecho de que se haya alcanzado y ratificado un acuerdo supone un alivio para los exportadores de la UE al Reino Unido. Quedarán exentos de aranceles, que se habrían aplicado si el Reino Unido hubiera recurrido a las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

La noticia es positiva en el sentido de que no hay aranceles fijos para el Reino Unido que importe aceites de la Unión Europea.– Rafael Pico Lapuente, director ejecutivo de Asoliva

Rafael Pico Lapuente, director ejecutivo de la Asociación Española de Exportación, Industria y Comercio del Aceite de Oliva (Asoliva), declaró a Olive Oil Times: «La noticia es positiva en el sentido de que no se han fijado aranceles para el Reino Unido en la importación de aceites de la Unión Europea».

Aunque no hay cambios en los aranceles, esto no significa que todo siga exactamente igual, ya que se producirán algunos cambios en el proceso de comercio de mercancías, tal y como se esperaba.

Véase también: Noticias comerciales

Según la Comisión Europea, «a partir del 1 de enero de 2021, las normas aduaneras exigidas por la legislación de la UE se aplicarán a todas las mercancías que entren en el territorio aduanero de la UE procedentes del Reino Unido, o que salgan de dicho territorio aduanero con destino al Reino Unido».

Aunque exista un acuerdo comercial, las mercancías que se comercialicen entre la UE y el Reino Unido estarán sujetas a controles de cumplimiento normativo. Esto supondrá trámites adicionales, como declaraciones de aduana, lo que añade una capa extra de complejidad para importadores y exportadores.

«El Reino Unido se ha convertido en un tercer país como cualquier otro, en el que será necesario cumplir con todos los requisitos de documentación y exportación desde España y la Unión Europea hacia el Reino Unido para las importaciones procedentes de terceros países, incluyendo toda la documentación y los certificados fitosanitarios que hasta ahora no era necesario presentar», afirmó Pico Lapuente.

Una de las dificultades que esto plantea es el retraso en la tramitación y el despacho de aduanas de las mercancías. Se trata de un riesgo, pero que debería mejorar con el tiempo.

Según el Acuerdo de Comercio y Cooperación publicado por el Gobierno del Reino Unido, ambas partes «trabajarán para simplificar y normalizar aún más los datos y la documentación exigidos por las aduanas y otros organismos».

«Al principio, siempre habrá un pequeño retraso en el despacho de los envíos realizados al Reino Unido, ya que habrá que contratar a agentes de aduanas. Además, en el Reino Unido los importadores tendrán que tramitar toda la documentación necesaria para las importaciones en sus aduanas», afirmó Pico Lapuente. Sin embargo, no cree que vaya a ser un gran problema.

En cualquier caso, España ha enviado por adelantado mercancía de aceite de oliva al Reino Unido, para mitigar cualquier posible problema.

En cuanto a la competencia y los cambios en el mercado, el Reino Unido ya ha firmado nuevos acuerdos comerciales con algunos países y, sin duda, se acordarán más a lo largo de este año.

«Estamos atentos a cómo evolucionan las exportaciones de otros países productores que no pertenecen a la Unión Europea, ya que no tendrán aranceles ni demás», señaló Pico Lapuente. «Nos adaptaremos sin mayores problemas».

Por su parte, Cristina Stribacu, productora de aceite de oliva en Kalamata (Grecia), declaró a BBC News: «Nos preocupa que, si nuestro producto se encarece mucho, los precios más altos influyan en la situación y la gente opte por no incluir aceite de oliva de alta calidad en su dieta. Sin embargo, quiero ser muy positiva y optimista y pensar que el interés por la comida saludable no cambiará en el Reino Unido».

En general, el ambiente es positivo. Aunque inevitablemente habrá algunos retrasos menores mientras se lleva a cabo la transición al nuevo proceso, haber asegurado el acuerdo comercial sin aranceles es una gran victoria para ambas partes.