La UE ayuda a los productores sostenibles en España, pero se ciernen los aranceles estadounidenses sobre las aceitunas de mesa
Mientras Europa ayuda a los agricultores a adoptar prácticas agrícolas sostenibles en los olivares, se cuestiona la legalidad de los aranceles propuestos por Estados Unidos sobre las aceitunas de mesa españolas.
Los olivareros de Andalucía esperan recibir una ayuda extraordinaria de 10,6 millones de euros del Gobierno autonómico.
El consejero de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural prometió esta ayuda a los productores de aceitunas en 2016 para ayudarles a implantar técnicas agrícolas sostenibles. Según Rodrigo Sánchez Haro, el cultivo del olivo es una parte importante de la economía andaluza y ayudar a los agricultores, a su vez, beneficia al resto de la economía.
El cierre del mercado estadounidense a las exportaciones de aceitunas negras andaluzas pone en peligro dos millones de salarios.
«Lo que es bueno para el campo es bueno para ti», afirmó Haro. «Las ayudas agrícolas contribuyen a obtener una producción de calidad, protegen el medio ambiente, garantizan los niveles de ingresos e impulsan (la economía)».
Se prevé que casi 8 000 olivareros se beneficien del paquete de ayudas medioambientales, cuyo objetivo es prevenir la erosión y la degradación del suelo en los olivares, así como aumentar el contenido de materia orgánica del suelo.
El paquete de ayudas forma parte de una iniciativa más amplia de la Unión Europea para recompensar a los agricultores por sus prácticas sostenibles. La UE ya ha destinado más de 34 millones de euros a la región con este fin.
En 2016, más de 15 000 productores de aceitunas se beneficiaron del paquete de ayudas.
Para recibir la ayuda, los productores de aceitunas deben comprometerse a seguir un estricto conjunto de políticas medioambientales durante al menos cinco años. Estas incluyen la sustitución de los fertilizantes químicos por otros naturales y la plantación de arbustos autóctonos entre los olivares.
Según Haro, el 73 % de estas políticas propuestas ya se han cumplido.
Un portavoz de La Aceitera Jaenera, una empresa andaluza de aceite de oliva que colabora estrechamente con los productores locales, afirmó que la mayoría de los olivicultores de la comunidad autónoma están recibiendo la ayuda. Esto les ayudará a gestionar los costes de la próxima cosecha.
«La ayuda la abona la Junta de Andalucía, por cuenta de la Unión Europea, a todos los olivicultores que cumplen los requisitos establecidos, que son la mayoría», dijo el portavoz. «Normalmente, los agricultores utilizan la ayuda para sufragar los gastos de la cosecha; para la nueva cosecha que comenzará pronto».
Por esta y otras razones, el portavoz afirmó que la ayuda no afectará a los precios del aceite de oliva.
Haro cree que el dinero ayudará al sector olivarero andaluz en un momento de incertidumbre.
Mientras tanto, Estados Unidos ha decidido provisionalmente imponer nuevos aranceles a las importaciones de aceitunas de mesa españolas con el fin de proteger la producción nacional en California. «Estados Unidos valora sus relaciones con España, pero incluso los países amigos deben respetar las normas», habría declarado el secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross.
Europa afirma que su apoyo a los productores españoles es conforme a las normas de la Organización Mundial del Comercio, ya que no se dirige a un solo sector o producto.
«Nos reunimos con (funcionarios del Gobierno y productores locales de aceitunas) para analizar la situación actual y continuar con acciones coordinadas en defensa del sector de la aceituna de mesa, la legalidad de las ayudas europeas recibidas por el sector y los puestos de trabajo que genera», afirmó Haro.
«El cierre del mercado estadounidense a las exportaciones de aceitunas negras andaluzas pone en peligro dos millones de salarios, 300 empresas y unos 8 000 puestos de trabajo, principalmente en la comarca de la Sierra Sur de Sevilla».