El nuevo director se propone reforzar el Consejo del Olivo
Poco más de un mes después de asumir el cargo, el director ejecutivo del COI, Abdellatif Ghedira, compartió sus opiniones sobre cuestiones clave del sector del aceite de oliva.
A veces, una solicitud de empleo puede revelar mucho sobre los objetivos profesionales de una persona, sobre todo cuando se trata de un puesto al frente de una organización intergubernamental. En la candidatura oficial de Abdellatif Ghedira al cargo de director ejecutivo del Consejo Oleícola Internacional, destacaban algunas palabras clave:
- Agricultura sostenible
- Preservación del medio ambiente
- Armonización de las especificaciones internacionales
- Supervisión del cumplimiento de las normas de calidad
- Cooperación técnica internacional
- Intercambio de conocimientos
- Comercio justo
- Diálogo, transparencia y respeto
Esta visión de futuro es la del experto en el sector del aceite de oliva que ha sucedido a Jean-Louis Barjol
durante este año, que coincide con la aplicación del nuevo Acuerdo Internacional sobre el Aceite de Oliva y las Aceitunas de Mesa
, cuya entrada en vigor está prevista para el 1 de enero de 2017 y que permanecerá en vigor hasta el 31 de diciembre de 2026.
Mi objetivo es responder mejor a las expectativas de los países miembros mediante el fortalecimiento de la capacidad y los recursos del COI.
Ingeniero agrónomo, licenciado por el Instituto Nacional Agronómico de Túnez y la Escuela Nacional de Ingeniería Rural, Recursos Hídricos y Silvicultura de París, Ghedira presidió durante los últimos veintitrés años cinco consejos de administración y dirigió ocho estructuras dentro del Ministerio de Agricultura de Túnez, además de haber sido asesor especial de varios ministros de Agricultura durante diecisiete años.
Supervisó la implementación de sistemas de información para la toma de decisiones y coordinó el desarrollo de estrategias agrícolas sectoriales y planes presupuestarios, y fue galardonado con la Orden del Mérito Agrícola por la República de Túnez.
«Desde muy joven», reza la biografía de Ghedira, «dedicaba sus vacaciones de invierno a las reuniones familiares durante la cosecha del olivo y se ha esforzado por transmitir a sus hijos su apego al olivo, símbolo de cooperación, paciencia y prosperidad».
Poco más de un mes después de asumir su cargo, hablamos con el director ejecutivo sobre algunas cuestiones del sector del aceite de oliva.
OOT: ¿Qué aspectos del sector del aceite de oliva le gustaría promover o potenciar al frente del COI en los próximos años?
G: Entre mis prioridades se encuentran la creación de un observatorio mundial del olivo y sus productos y el desarrollo de redes de intercambio. También quiero que los consumidores de los países no miembros presionen a sus gobiernos para que se adhieran al Acuerdo del COI. Quiero que sepan que la adhesión al COI solo les reportará ventajas, en primer lugar la garantía de que su país aplica una norma comercial que asegura la calidad del producto.
Mi compromiso es poner la experiencia y la dedicación del versátil equipo de profesionales de la Secretaría Ejecutiva a disposición de todos los actores de la industria olivarera mundial, de conformidad con las instrucciones y decisiones del Consejo de Miembros.
Mi objetivo es responder mejor a las expectativas de los países miembros mediante el fortalecimiento de la capacidad y los recursos del COI. También pretendo apoyar la labor de los grupos de debate sobre cuestiones de importancia clave para el COI y su futuro, y fortalecer los lazos con los países miembros, así como con las organizaciones internacionales relacionadas con las actividades del COI.
OOT: ¿Cree que hay algún segmento de la cadena de suministro de la producción que deba mejorarse?
G: Alrededor del 74 % de los olivares del mundo se cultivan de forma tradicional. Es necesario intensificar la mecanización en estos olivares tradicionales, donde la cosecha es la práctica cultural más costosa.
OOT: ¿Cómo gestiona la cuestión de la biodiversidad y, por otra parte, la reciente tendencia a aplicar sistemas de cultivo intensivos y superintensivos y variedades patentadas?
G: El cultivo del olivo es fundamental para la región mediterránea en términos económicos, sociales y culturales, y también como elemento del paisaje. Por lo tanto, es muy importante aprovechar al máximo las variedades tradicionales, no solo porque producen un producto distintivo, sino también en aras de una gestión adecuada de los recursos genéticos. Aquí es donde entran en juego la conservación y la investigación de los recursos genéticos del olivo —y, por ende, la biodiversidad—.
El olivo es un cultivo que se practica en gran medida de secano, sin riego. En este tipo de olivicultura, que puede calificarse de tradicional, los olivos se han adaptado a lo largo de los siglos a las características específicas del suelo y el clima de cada zona. Por lo tanto, es crucial utilizar y conservar estas variedades si se quiere que el cultivo del olivo sea sostenible y respetuoso con el medio ambiente.
En cuanto al cultivo de olivo superintensivo, se practica casi siempre en zonas idóneas para este tipo de cultivo y no representa más del 4 % de la superficie mundial dedicada al olivo. Por lo tanto, hay margen para que se desarrollen los diferentes enfoques del cultivo del olivo —tradicional, de secano o de regadío, intensivo o superintensivo—.
De hecho, deben desarrollarse porque el aceite de oliva sigue representando apenas algo más del 3 % de todos los aceites vegetales producidos en el mundo. Así pues, obviamente, hay margen para ampliar este porcentaje.
OOT: En relación con el gran desarrollo del cultivo del olivo y el aumento de la calidad de los aceites de oliva virgen extra producidos en los últimos años, ¿tiene algún comentario sobre esta tendencia hacia la producción de alta calidad?
G: El COI no dispone de estadísticas específicas sobre la cuota de lo que se denomina aceites de oliva virgen extra de primera calidad. No obstante, me complace ver que varios productores están optando por comercializar productos de primera clase, ya que uno de los principales objetivos del COI es fomentar la mejora de la calidad de los aceites de oliva.