Retiran los cargos contra los científicos del caso de la Xylella en Lecce
Los investigadores y funcionarios que fueron acusados en 2015 han sido absueltos, pero siguen siendo objeto de críticas por omisiones y mala gestión. Parte de la investigación seguirá a cargo de la fiscalía de Bari.
Se ha desestimado el caso para determinar las responsabilidades por la propagación de la Xylella fastidiosa en Salento, Italia.
La Fiscalía de Lecce presentó cargos contra diez personas en diciembre de 2015, acusándolas de propagación de una enfermedad vegetal, violación deliberada de la normativa medioambiental, falsificación de documentos públicos por parte de funcionarios, tergiversación fraudulenta y destrucción o desfiguración del patrimonio natural.
«Es imposible demostrar que una conducta ilícita provocara la propagación de la bacteria», afirman
.
Sin embargo, los investigadores afirman ahora que no es posible demostrar la relación causal entre la propagación de la Xylella y las acciones de los 10 sospechosos.
El juez de instrucción, Alcide Maritati, estimó la solicitud de sobreseimiento presentada por las fiscales Elsa Valeria Mignone y Roberta Licci y dictó un auto de 44 páginas.
Véase también: Noticias sobre la Xylella fastidiosaBasándose en los conocimientos científicos actuales sobre la Xylella, los investigadores se vieron obligados a seguir el criterio de causalidad adoptado por los tribunales italianos en los casos de responsabilidad médica: para seguir adelante con los cargos, es necesario concluir con un grado muy alto de probabilidad que el suceso podría haberse evitado siguiendo los procedimientos adoptados por la legislación italiana.
Los fiscales del caso no pudieron demostrar que, si las personas hubieran seguido todos los protocolos correctos, la enfermedad no se hubiera propagado de todos modos.
«Es imposible demostrar que una conducta ilícita provocara la propagación de la bacteria», escribieron los fiscales en su solicitud de desestimación.
No obstante, tras una descripción paso a paso de las investigaciones llevadas a cabo con la ayuda de la unidad forestal y agroalimentaria de los Carabinieri, los fiscales destacaron en sus conclusiones que sí encontraron «irregularidades, descuidos y conductas indebidas» por parte de los investigados.
Los fiscales señalaron que se produjeron retrasos en las comunicaciones oficiales enviadas a las autoridades tanto en relación con la desecación de los olivos del Salento como con el descubrimiento de los síntomas de la Xylella en el territorio. También se denunciaron actos de negligencia en el muestreo del material de análisis y la mala gestión de los campos experimentales.
El auto también contiene conversaciones confidenciales obtenidas de correos electrónicos que se encontraron en ordenadores incautados pertenecientes a los sospechosos.
En estos correos electrónicos, los investigadores encontraron pruebas de la «preponderancia del interés económico, es decir, la perspectiva de obtener financiación en beneficio exclusivo de la Universidad de Bari, por encima del objetivo de la investigación científica».
Este motivo oculto habría «influido claramente en el enfoque de los sospechosos respecto a la cuestión en una fase temprana, incluso a expensas de la transparencia de la investigación científica», escribió el juez Maritati.
También señaló que «se prestó atención a las repercusiones [de la propagación de la enfermedad], en términos de la reputación científica [de los implicados] y a las perspectivas económicas en relación con la gestión del fenómeno, que entonces era gestionado en régimen de monopolio sustancial por la Universidad de Bari y los laboratorios asociados a ella».
Por último, el informe revela que el fenómeno de la rápida desecación de los olivos en Salento se remonta a mediados de la década de 2000. Sin embargo, en los años siguientes se produjeron una serie de situaciones que llevaron a la fiscalía a confirmar que «la reticencia, las omisiones y el engaño han afectado al resultado de la investigación».
Mientras tanto, las medidas adoptadas posteriormente para frenar la propagación del brote resultaron ser «tardías, inconexas y contrarias a una gestión adecuada de la emergencia».
La parte del procedimiento relativa a los cargos de irregularidades en la gestión de fondos públicos, falsificación de documentos y declaraciones fraudulentas presentadas por los sospechosos y las organizaciones a las que representan se ha remitido a la fiscalía de Bari.
En concreto, los fiscales de allí examinarán las comunicaciones realizadas por el observatorio fitosanitario regional en octubre de 2013, que reconoció oficialmente la aparición de la Xylella en Italia por primera vez, así como los documentos obtenidos en el Instituto Agronómico Mediterráneo de Bari.