Se pide mejorar el «prestigio» del aceite de oliva español

A medida que se intensifica el debate en España y en el resto de Europa sobre la reforma del problemático sector del aceite de oliva, tanto el Gobierno central español como una agrupación de gobiernos autonómicos han convertido la calidad en la piedra angular de sus propuestas de cambio.


Fernando Burgaz (foto: Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente de España)

A medida que se intensifica el debate en España y en el resto de Europa sobre la reforma del problemático sector del aceite de oliva, tanto el Gobierno central español como una agrupación de gobiernos autonómicos han convertido la calidad en la piedra angular de sus propuestas de cambio.

Fernando Burgaz, director general de la Dirección General de Industria Alimentaria del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA), afirmó que el reto consistía en «preservar la imagen del aceite de oliva ofreciendo a los consumidores una garantía de la calidad del producto que compran».

Sus comentarios se recogen en un comunicado publicado tras su reunión del 26 de abril con diversas cooperativas agroalimentarias.

«Perfeccionar» la prueba del panel

El análisis organoléptico era «indispensable» para la clasificación y calificación de los aceites de oliva vírgenes y virgen extra, y contribuía a mantener la calidad y la confianza de los consumidores, pero era necesario perfeccionar en cierta medida el sistema, señaló Burgaz. «Estamos trabajando en mejoras de la metodología de la cata y explorando posibles medios fisicoquímicos para complementarla».

No especificó de qué tipo de pruebas se trataba, pero entre las características físicas y químicas relevantes del aceite de oliva podrían figurar el nivel de acidez, los peróxidos, el color, la humedad y las impurezas.

Burgaz señaló que el MAGRAMA también estaba «estudiando diversas formas de contribuir a mejorar el funcionamiento de los paneles de cata privados y optimizar su servicio al sector».

Etiquetado

A nivel de la Unión Europea y del Consejo Oleícola Internacional (COI), España está presionando para que las etiquetas del aceite de oliva incluyan datos como la fecha de consumo preferente y consejos de conservación, señaló Burgaz. «Para ayudar a garantizar la calidad al consumidor final».

Nueva norma de calidad para los aceites vegetales

A nivel nacional, el MAGRAMA está elaborando una nueva norma de calidad sobre los aceites vegetales con algunas disposiciones específicas para el aceite de oliva. Burgaz señaló que el ministerio estaba reanudando las consultas con el sector para que la norma, que se aplicará mediante Real Decreto, pueda entrar en vigor en breve.

No dio más detalles, pero según informaciones aparecidas en los medios de comunicación el año pasado, una de las características del borrador —presentado antes del cambio de gobierno en España— era la exigencia de un autocontrol, un control de calidad y una trazabilidad más estrictos en las almazaras, refinerías, embotelladoras, etc.

Manifiesto de los municipios del olivo

En una declaración aprobada por unanimidad en su asamblea nacional del 27 de abril, la Asociación Española de Municipios del Olivo (AEMO) señaló que el sector del aceite de oliva español atravesaba su cuarto año de crisis, con una producción récord pero con precios en origen por debajo de los costes de producción.

Según la asociación, para poner fin a la «banalización» del aceite de oliva y lograr precios justos sería necesario aumentar el consumo y elevar el prestigio del producto estrella: el aceite de oliva virgen extra.

Para aumentar la concienciación y la apreciación de los beneficios intrínsecos de los aceites de oliva vírgenes y virgen extra —incluidos los relacionados con la salud y la gastronomía—, la AEMO reclamó una serie de medidas, la primera de las cuales se refería a las catas

«La evaluación sensorial es absolutamente esencial para el control de calidad de los aceites de oliva vírgenes y virgen extra, así como para aumentar la apreciación de las características diferenciadoras del zumo de la aceituna en comparación con otros aceites vegetales. Por lo tanto, es necesario trabajar en la coordinación de los paneles de cata existentes, al tiempo que se promueve la creación de nuevos paneles que respondan a las necesidades de la industria y de los poderes públicos», señaló.

Control de calidad

«También consideramos esencial reforzar la aplicación de las normas de comercialización del aceite de oliva, prestando especial atención a las categorías virgen y virgen extra. La falta de control de calidad en las diferentes categorías está socavando la imagen de marca de los aceites de oliva vírgenes españoles, lo cual es inaceptable en el país que es el mayor productor mundial».

Entre otras medidas que propone la AEMO:

– exigir que las botellas de aceite de oliva utilizadas en el sector de la hostelería sean no rellenables,

– promover el comercio justo del aceite de oliva mediante la educación de los consumidores sobre los productores que operan con pérdidas y el establecimiento de un precio mínimo que garantice su viabilidad futura,

– poner fin al uso «excesivo» del aceite de oliva como producto reclamo en los supermercados.

«También proponemos que el Ministerio analice, junto con el sector y los grupos de expertos, un cambio en las definiciones actuales de las categorías de productos (aceite de oliva virgen extra, aceite de oliva virgen y aceite de oliva virgen lampante en la categoría de aceites vírgenes, y aceite de oliva y aceite de orujo de oliva en la categoría de aceites refinados), «ya que creemos que los consumidores confunden la categoría general con la de aceites refinados. Los cambios acordados deberían proponerse posteriormente al COI para su aplicación internacional», afirmó la AEMO.

Aparte de los próximos cambios comentados por Burgaz, el comisario europeo de Agricultura, Dacian Cioloş, y la Junta de Andalucía también han prometido reformas en el sector. Por su parte, el COI está revisando los métodos de análisis.