Las regiones olivareras trabajan en una estrategia conjunta para mantener las ayudas de la UE

Un nuevo grupo de presión del sector del aceite de oliva está elaborando con carácter urgente un documento de posición para proteger a sus miembros de los recortes de subvenciones que amenaza con aplicar la Comisión Europea.

Un nuevo grupo de presión del sector del aceite de oliva está elaborando con carácter urgente un documento de posición para proteger a sus miembros de los recortes de subvenciones que amenaza con aplicar la Comisión Europea.

En su reunión celebrada en Barcelona el pasado martes, el Foro de las Regiones Oleícolas Europeas acordó completar el denominado «libro blanco» antes de finales de junio con el fin de «defenderse en Bruselas», a medida que se intensifican las negociaciones sobre la estructura y el presupuesto de la Política Agrícola Común (PAC) para el periodo 2014-2020.

Entre los cambios propuestos por la CE se encuentra el pago a todos los olivareros de una cantidad fija por hectárea, en lugar de pagar a algunos en función de su historial de producción, un cambio que supondría las mayores pérdidas para Francia y España.

Solo el sector del aceite de oliva español recibe actualmente subvenciones por valor del 40 % del mercado del aceite de oliva, según el nuevo ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente de España, Miguel Arias Cañete. «Estamos hablando de… una ayuda que representa 1 000 millones de euros (1 300 millones de dólares) y que asciende a unos 468 euros por hectárea (al año)», declaró ante el Parlamento español el mes pasado.


Miguel Arias Cañete

El foro representa a regiones de España, Italia, Francia, Grecia y Croacia

Tras asistir a la reunión del nuevo foro, la directora general de Industria y Calidad Agroalimentaria del Gobierno de Andalucía, Ana Romero, declaró a Olive Oil Times que el grupo debía actuar con rapidez.

Cuando se le preguntó por qué era necesario un nuevo foro si organizaciones como el Consejo Oleícola Internacional (COI) y los gobiernos nacionales y regionales ya representaban al sector, respondió que, aunque el COI, por ejemplo, hacía un trabajo magnífico, había mucho en juego para las regiones miembros y estas estaban en mejor posición para ejercer presión directamente por sí mismas.

En respuesta a las críticas de que las ayudas de la PAC sostienen explotaciones olivareras que, de otro modo, no serían viables económicamente, Romero señaló que había muchas razones que justificaban las subvenciones. Entre ellas, destacó la importancia del sector del aceite de oliva para mantener las comunidades rurales y evitar el abandono del terreno, especialmente en zonas de España donde el terreno es accidentado y muy difícil de cultivar de forma rentable, pero donde el aceite de oliva producido es excepcional.

Afirmó que el documento de posición, que se publicaría para su debate en el sector, establecería los cambios necesarios bajo cinco epígrafes principales: calidad, promoción e información, comercio y acuerdos con países no pertenecientes a la UE, investigación y la reforma de la PAC.

La elaboración de estas secciones se repartirá entre los miembros del foro, que son Dubrovnik-Neretva e Istria (Croacia), Andalucía y Cataluña (España), Córcega, Languedoc-Rosellón, Provenza-Costa Azul-Alpes y Ródano-Alpes (Francia), Creta y Sterea Ellada (Grecia), y Emilia-Romaña, Apulia y Toscana (Italia).

Representantes de la Asamblea de las Regiones Europeas Productoras de Frutas, Hortalizas y Plantas (AREFLH) y de la Asociación Europea de Indicaciones Geográficas (AREPO) prestan su apoyo al nuevo foro y también asistieron a la reunión.