Un tribunal francés prohíbe un herbicida muy utilizado

El herbicida más utilizado del mundo, desarrollado por Monsanto, está ahora prohibido en Francia.

Un tribunal francés ha prohibido el Roundup Pro 360, un herbicida de uso generalizado cuyo principio activo es el glifosato.

El sistema judicial francés ha tomado la iniciativa en Europa al adoptar una decisión que puede aplicarse a todos los productos Roundup. — Corinne Lepage, exministra de Medio Ambiente y abogada en el caso

Aludiendo a los posibles riesgos para la salud y la seguridad, la prohibición entró en vigor inmediatamente tras la sentencia dictada por un tribunal administrativo francés en Lyon el 15 de enero. El tribunal dictaminó que la Agencia Francesa de Seguridad Sanitaria de la Alimentación, del Medio Ambiente y del Trabajo (ANSES) se equivocó al aprobar el uso del producto en 2017 sin examinar los posibles riesgos para la salud del glifosato.

Véase también: Pesticidas y herbicidas

Roundup contiene un 41,5 % de glifosato y es la marca comercial del herbicida más utilizado del mundo, desarrollado por Monsanto y ahora propiedad de la empresa farmacéutica alemana Bayer.

El tribunal francés dictaminó que, según los estudios científicos, Roundup Pro 360 es «un producto potencialmente cancerígeno para los seres humanos, sospechoso de ser tóxico para la reproducción humana y para los organismos acuáticos».

Corinne Lepage, exministra de Medio Ambiente y abogada que representó al instituto de genética Criigen en el caso contra la ANSES, declaró al periódico Liberation que «la justicia francesa ha tomado la iniciativa en Europa al adoptar una decisión que puede aplicarse a todos los productos Roundup».

Bayer ha recurrido la decisión del tribunal, citando estudios que demuestran que el glifosato es seguro. Bayer se enfrenta actualmente a más de 9 300 demandas por los efectos negativos para la salud de Roundup y productos relacionados.

«Bayer no está de acuerdo con la decisión tomada por el Tribunal Administrativo de Lyon de revocar la autorización de comercialización de RoundUp Pro 360», declaró un portavoz de la empresa en un comunicado. «La formulación de este producto, al igual que todos los productos fitosanitarios, ha sido sometida a una estricta evaluación por parte de las autoridades francesas (ANSES), un organismo independiente y garante de la seguridad de la salud pública».

El uso del glifosato es un tema polémico en Francia y ha sido objeto de un intenso debate parlamentario. El presidente francés, Emmanuel Macron, se había comprometido a finales de 2017 a prohibir la sustancia en Francia para 2020.

En 2015, la Organización Mundial de la Salud (OMS) clasificó el glifosato como «probablemente cancerígeno para los seres humanos», pero, a pesar de esta advertencia, la Comisión Europea aprobó la renovación de la licencia de la sustancia en noviembre de 2017.

Desde la publicación de ese informe, también se han dictado prohibiciones parciales y totales del glifosato en una docena de países más, entre ellos varios miembros de la Unión Europea, Brasil, Canadá y Nueva Zelanda.

En noticias relacionadas, la misma semana en que el tribunal francés prohibió el Roundup, un informe del Parlamento Europeo reveló que la decisión de la Comisión Europea de 2017 de prorrogar la licencia del glifosato se basó en un texto que había sido copiado y pegado de estudios de Monsanto e incluido en una evaluación de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) que concluía que la sustancia es segura para su uso.