En Italia, los agricultores se unen para competir con las multinacionales

Una de las mayores empresas agrícolas de Italia se ha comprometido a invertir 200 millones de dólares para dotar a los agricultores independientes de mayor poder de negociación y de más recursos.

Bonifiche Ferraresi, una de las mayores empresas agrícolas de Italia, ha firmado un nuevo acuerdo de inversión multimillonario con una amplia red de organizaciones agrícolas asociadas a los Consorzi Agrari d’Italia (CAI).

Como parte de la colaboración, Bonifiche Ferraresi se ha comprometido a inyectar 170 millones de euros (200 millones de dólares) de capital en el CAI. El objetivo es ayudar a los pequeños agricultores y productores a mantener su poder de negociación y su autonomía productiva en un entorno empresarial cada vez más controlado por las grandes multinacionales.

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«El 75 % del mercado de productos agroquímicos y el 63 % del mercado de semillas están controlados por solo tres corporaciones globales», afirmó Ettore Prandini, presidente de la principal asociación de agricultores italianos, Coldiretti. «Eso significa que Italia debe reforzar la red de Consorcios Agrarios, la única arma con la que cuentan los agricultores para mantener su poder de negociación».

La idea de la asociación es financiar una red de conocimientos técnicos y servicios, que estará a disposición de cientos de miles de agricultores repartidos por toda Italia.

«Puede potenciar el desarrollo y la competitividad de la agricultura italiana en un escenario dominado por el poder abrumador de las corporaciones», señaló Coldiretti. «Un poder que pone en peligro tanto la soberanía alimentaria como la biodiversidad en los distintos países».

La pandemia de COVID-19 ha puesto de relieve la necesidad de una mayor cooperación entre los pequeños productores del sector agrícola italiano.

«La emergencia mundial provocada por el coronavirus ha aportado una nueva comprensión del valor estratégico de la cadena alimentaria y de su necesidad de seguridad y calidad certificada, pero también ha puesto de relieve sus fragilidades», señaló Prandini.

«Necesitamos un plan nacional integral para defender la cadena alimentaria y no depender de las importaciones en momentos de tal crisis internacional».

Prandini añadió que la nueva asociación se extendería a todos los ámbitos del sector agrícola del país.

«La nueva realidad amplía sus operaciones, desde la innovación tecnológica hasta los contratos de la cadena de suministro, desde la agroenergía hasta la jardinería, desde el suministro de medios técnicos hasta la protección de semillas en riesgo de extinción», afirmó.