Japón amplía la colaboración en materia de investigación con Túnez

La colaboración entre Japón y Túnez se prolongará hasta 2021, centrándose en el desarrollo de productos alimenticios, cosméticos y farmacéuticos.

Japón seguirá invirtiendo en el sector tunecino del aceite de oliva hasta 2021, tras la primera fase de los estudios llevados a cabo por un equipo de investigadores japoneses y tunecinos.

Los estudios se llevaron a cabo en el marco de un programa del Gobierno japonés que promueve la investigación conjunta internacional, realizada por tres instituciones de investigación japonesas (la Universidad de Tsukuba, la Universidad de Kioto y el Instituto Tecnológico de Tokio) en colaboración con investigadores tunecinos del Centro de Biotecnología de Sfax.

El programa SATREPS es una iniciativa de colaboración entre tres organismos gubernamentales japoneses: la Agencia Japonesa de Ciencia y Tecnología (JST), la Agencia Japonesa de Investigación y Desarrollo Médico y la Agencia Japonesa de Cooperación Internacional (JICA).

Uno de los estudios reveló que todas las variedades de aceite de oliva tunecino, especialmente una variedad de aceituna del norte, son ricas en polifenoles y suelen contener hasta 10 veces más que los aceites de oliva italianos y españoles. Los polifenoles son micronutrientes ricos en antioxidantes naturales que aportan numerosos beneficios para la salud y pueden ayudar a prevenir enfermedades.

Está previsto que el proyecto tunecino continúe hasta 2021 bajo el título «Valorización de los recursos biológicos basada en la evidencia científica en tierras semiáridas y áridas para la creación de una nueva industria», con un presupuesto total de 7,83 millones de dinares tunecinos (3,21 millones de dólares) concedido por la JICA.

Aplicando los resultados de los estudios concluidos durante la primera fase del proyecto, iniciado en 2009, la siguiente fase se centrará en el desarrollo de productos alimenticios, cosméticos y farmacéuticos, el desarrollo de una cadena de producción para la exportación y la promoción de las exportaciones de productos agrícolas de alto valor añadido, lo que incluye el lanzamiento de una marca de aceite de oliva tunecino en Japón.

Túnez cuenta con una larga tradición en la producción de aceite de oliva, pero la gran mayoría de su producción se exporta a granel, siendo Italia, España, Estados Unidos y Francia sus principales importadores. El Gobierno tiene como objetivo aumentar significativamente las exportaciones de aceite de oliva refinado durante los próximos cinco años, pero las cifras de producción y exportación han experimentado un descenso durante la primera parte de 2017.